Walter Gropius
Walter Gropius. 1925. Dessau
Foto: Carlos Rodriguez Torre

El edificio de la Bauhaus, que se traduce del alemán como casa de la construcción, fue obra del arquitecto Walter Gropius.

Cuando en 1919 Walter Gropius fundó esta escuela su idea era la de crear una escuela de diseño y escultura que combinara los objetivos académicos de cada una, y a la cual se le agregaría una sección de arquitectura.

La primera sede de la Bauhaus se localizó en Weimar, aunque se trasladó en 1925 a Dessau.La nueva sede en Dessau fue proyectada por el propio Gropius en 1925 como un edificio con condiciones óptimas para el trabajo de los estudiantes de la escuela. Inaugurado el 4 de diciembre de 1926, pronto se convirtió en el icono del movimiento.

Diseñar procesos era la ambición de Gropius, uniendo técnica, arte y estética, siempre buscando una funcionalidad, que era el verdadero objetivo. Con Gropius se inicia el acercamiento entre las escuelas de artes y oficios y las academias de Bellas Artes, pretendiendo superar el divorcio entre arte y diseño industrial, así como entre el arte y artesanía.

Entre las ideas que Gropius intentó alcanzar por medio de la escuela estaba la de integrar todas las artes y tecnologías modernas para poder producir un diseño accesible para todos los niveles socioeconómicos.

Las fachadas ya dejan entrever que se trata de un edifico plenamente moderno, ya que nos es imposible encontrar una fachada que destaque sobre las demás, cada una de ellas concebida con la intención de que desde afuera se reconociera su propia función, y elimina cualquier elemento decorativo de las mismas.

En los interiores, diáfanos y espaciosos, colocó numerosas ventanas horizontales para asegurar una excelente iluminación de todos los espacios destinados a aulas y talleres, mientras que los destinados a oficinas departamentales muestran aperturas de menor tamaño e individuales para incrementar la privacidad.

El vestíbulo destaca por combinar corredores, escaleras, pasillos y espacios de comunicación de las diferentes partes del edificio, aspecto este último muy innovador en la arquitectura de la época.

La distribución del edificio se hizo en tres alas principales en forma de aspa, rompiendo la simetría y que estaban interconectadas por un elemento puente, haciendo predominar en todo momento la función sobre la estética, como caracterizó siempre a la arquitectura de Walter Gropius.