Femme datale
Beltrán Masses. 1934. Óleo sobre lienzo. Colección particular

La obra de Federico Armando Beltrán Masses (1885-1949), como tantos otros de su generación, ha pasado desapercibida al permanecer ajeno a las vanguardias que tiunfaban en la Europa de principios del siglo XX.

Son muy conocidos sus retratos de actores de Hollwood como Gloria Swanson, Rodolfo Valentino o Joan Crawford.

También destacan sus representaciones del derroche y la vida nocturna de la Belle Epoque, con la sensualidad y los rincones oscuros de la mujer fatal como leitmotiv de sus obras.

Los retratos femeninos conocidos como las “majas malditas” son sus obras más conocidas y estudiadas, destacando del resto de su producción por su fuerza expresiva, la sensualidad y el erotismo contenido de algunos ejemplos como La Condesa de Montgomery.

En el cuadro representa a la protagonista de pie y ligeramente apoyada en una barandilla, postura que dota a la figura femenina de gran movimiento y una actitud muy sensual, reforzada por la mirada profunda y altiva de la mujer hacia el espectador.

Los colores fríos del fondo, en el que ubicamos la ciudad de Venecia y una visión de la mujer por detrás, contrasta con el interior de la capa, de un rojo intenso, que nos invita a refugiranos en el calor que emana y en el gesto de apertura invitando al espectador a refugiarse en ella.

El pintor no pretende representar la realidad, la sugiere para centrarse en lo que si que le interesa representar: la belleza femenina. Para ello evoca la fantasía y un erotismo sutil, casi onírico. Sus obras se detienen en detalles y anécdotas, en la descripción de ropajes y joyas, brillos de telas y fondos exóticos.

El autor pretende representar al mismo tiempo la belleza y la decadencia, facultades que se encuentran en el arquetipo de femme fatale, entre los que las Condesa de Montgomery como una de sus obras más conseguidas.