Roberto Matta surrealismo
Roberto Matta. 1944. Óleo sobre lienzo. 195 x 251. MoMa. New York
Foto: ahisget

La traducción del mito de Eros al lenguaje surrealista del pintor chileno Roberto Matta (1911-2002) dio como resultado una obra que incluye las principales aportaciones del artista al arte de su época.

Según la mitología, la diosa Afrodita, celosa de la hermosura de Psique, ordenó a Cupido a que la hiciera enamorarse del hombre más feo de la Tierra. Sin embargo Cupido acabó enamorándose de Psique, a la que expulsó de su lado por culpa de las intrigas de las hermanas de Psique.

El cuadro representa el momento de la historia en el que Cupido, representado por medio de unas pequeñas formas ovoides de color blanco, lleva a su amada volando y toma conciencia de que se ha enamorado, con lo que eso conlleva de incertidumbre, placer erótico y sufrimiento.

Es una constante de su obra la inclusión de títulos que nos dan una pequeña pista para comprender la obra, dado el críptico lenguaje plástico que utiliza en la representación.

La intención del autor es la de transmitir mensajes que forman parte de su pensamiento interior más hondo y profundo, algo que consigue a través del automatismo de la pintura reflejando vivencias, conocimientos, reflexiones y percepciones que se disponen de forma arbitraria y no conscientes por el cuadro.

La técnica del automatismo psicológico, en la que el artista deja fluir su mente y sus pensamientos procurando que su yo consciente no interfiera en la obra, es propia de la influencia del grupo de los surrealistas.

Matta conoció a Dalí quién le animó a conocer al líder del surrealismo en París. La influencia de Dalí y Bretón en su obra, tanto desde el punto de vista plástico como conceptual, marcarán su formación y evolución artística posterior.

Los cuadros de Roberto Matta reflejan una concepción pesimista del ser humano, lo que consigue utilizando símbolos y referencias visuales con mucha abstracción y algunas alusiones figurativas, todo ello en unos ambientes opresivos y llenos de dinamismo.

En el vértigo de Eros lo consigue utilizando nódulos, ondas y planos proyectados en un espacio infinito.