Toledo
El Greco. 1604-1614. Óleo sobre lienzo. 142 x 193. National Gallery of art. Washington
Foto: euthman

Se trata de una obra de Doménikos Theotokópoulos, “El Greco”, realizada durante su último período toledano y que se conserva en la Galería Nacional de Arte de Washington.

Representa a Laocoonte, sacerdote de Apolo en Troya, que se opuso a la entrada en la misma del caballo de madera que los griegos colocaron en las playas cercanas a modo de trampa. Laocoonte clavó una lanza en el caballo para advertir del mal augurio de esta figura.

Dos serpientes surgieron del mar y mataron a Laocoonte y a sus hijos. Era el castigo de Apolo por haberse casado y haber tenido descendencia, algo prohibido por su condición de sacerdote del templo.

El Greco nos presenta a Laocoonte en una marcada postura diagonal derribado en el suelo e intentando sujetar la serpiente que va a morderle la cabeza, que es donde mejor apreciamos la pincelada ligera y rápida característica de El Greco.

Su hijo menor, en un violento escorzo, yace en el suelo mientras el hijo mayor agarra a la segunda serpiente para evitar la muerte.

Laocoonte y sus hijos
Foto: tuitearte

Al fondo una vista de Toledo como si se tratara de la ciudad de Troya. Situa el caballo frente a la puerta de Bisagra, en lo que es una interpretación intemporal de la leyenda, según la cual Toledo había sido fundada por dos descendientes de los troyanos, Telemón y Bruto.

Las figuras, situadas en primerísimo plano, están iluminadas por una luz fantasmal en primer plano que les otorga un color blanquecino. La violencia y el dramatismo de la escena componen una imagen sobrecogedora.

A la derecha del cuadro una figura de mujer y otra de hombre podrían referirse a Adán y eva, simbolizando a la humanidad, o a Apolo y Atenea como testigos del olimpo de la muerte de Laocoonte y sus hijos.

Al quedar la obra inconclusa la interpretación de estas figuras no es muy precisa.