Egon Schiele. 1917. Óleo sobre lienzo. 100 x 107. Galeria Albertina. Viena
Foto: Johan92100

Estamos ante una de las obras más representativas y conocidas de Egon Schiele (1890–1918).

Alumno aventajado de Gustav Klimt, fue junto a Oscar Kokoschka uno de los principales exponentes del llamado expresionismo austríaco.

El título del cuadro expresa lo que el pintor quiso plasmar: una pareja que se funde en un apasionado abrazo, en el que se representa a sí mismo con su mujer, Edith Harms.

Las figuras, retorcidas sobre sí mismas, están tendidas sobre una manta y una sábana blanca abrazándose de una forma parecida a como lo hacen las que representó Klimt en su célebre cuadro El Beso.

Para conseguir ese expresionismo en sus obras, Schiele plasma una gran cantidad de texturas diferentes que dotan a la composición de esa fuerza expresiva tan característica del autor.

La obra rezuma una gran tensión sexual y emotiva entre la pareja, que fue una constante en toda la obra del autor y le servía para mostrar una realidad dramática muy humana.

Sus obras se caracterizaron por el virtuosismo de su dibujo y la crudeza en las representaciones de las figuras humanas desnudas en posiciones provocadoras y de un erotismo explícito muy crudo.

La gama cromática en la que predominan los tonos ocres, terrosos y amarillentos, es habitual en sus creaciones y le permiten acentuar la expresividad de las figuras sin hacer un uso naturalista del color.

Al igual que otros pintores austríacos de la época como Alfred Kubin y Oskar Kokoschka, el espacio se convierte en una suerte de vacío que representa la trágica dimensión existencial del hombre, en continuo conflicto entre la vida y la muerte.

Muy relacionado con el ambiente artístico de Viene, gracias fundamentalmente a Klimt, en 1918 participó en la 49 exposición de la Secession e Viena. Poco después su mujer muere de una epidemia de gripe española y tres dias después, a los 28 años de edad, muere el pintor a causa de la misma enfermedad.