Venus de Tiziano
Tiziano. 1538. Óleo sobre lienzo. 119 x 165. Galleria degli Uffizi. Florencia
Foto: Joanziller

Pintado por Tiziano (1.477/90 – 1576), es uno de los cuadros más conocidos del pintor italiano.

La Venus de Urbino esta considerada como una de las obras más espectaculares de Tiziano, uno de los mayores exponentes de la Escuela veneciana. El cuadro lo pintó durante su estancia en la Corte de Urbino.

El cuadro se ha interpretado como una alegoría nupcial en clave neoplatónica, un retrato de la esposa de Guidobaldo, que acababa de abandonar la pubertad, o sencillamente el retrato de una conocida cortesana de la ciudad.

Ninguna de las dos opciones es universalmente aceptada, lo que incrementa notablemente el misterio del cuadro.

Representa a una joven desnuda tendida sobre un lecho en el interior del dormitorio en un rico palacio veneciano. A los pies de la cama, un perrito durmiendo. Con el detalle del perrito, alegoría de la fidelidad, Tiziano nos quiere indicar que se trata de una mujer real y no una diosa, lo que hace que el desnudo sea más provocador y erótico.

La representación de la mujer se aleja del idealismo característico del Renacimiento. La joven aparece consciente y orgullosa de su belleza y su desnudez.

Su mirada dulce y cómplice al espectador da sensación de gran sensualidad en el gesto de apoyar su mano izquierda sobre el pubis. Con la otra mano sostiene un ramillete de flores que resalta la idea de erotismo de la escena, ya reforzada por la luz casi dorada que ilumina el cuerpo, realzado por el contraste con el oscuro del fondo y el blanco del colchón.

La fuga de la perspectiva se dirige hacia la derecha y está acentuada por las criadas que rebuscan en un baúl, vestidas y con tonos fríos.

El maestro no ha olvidado la preocupación por la perspectiva, perfectamente creada a través de las baldosas, la columna del fondo y el árbol. Esta Venus es la figura de mayor belleza salida del pincel de Tiziano.