Sonia Delaunay
Sonia Delaunay. 1907. Óleo sobre lienzo. 55×46. Centro Georges Pompidou. París
Foto:clairity

Una de las obras de juventud de Sonia Delaunay (1885-1979), poco antes de conocer al que será su pareja, Robert Delaunay en 1909.

Estudió en la Academia de Bellas Artes de Karlsruhe. En 1905, y tras concluir sus estudios, se traslada a París lo que le ocasionó algunos problemas con su familia, contraria a que se dedicara a la pintura,

Para solucionarlo se casa con el  coleccionista que le había organizado su primera exposición individual, en la que ya destacó como una artista innovadora.

Jeune Fille Endormie pertenece a la primera etapa de la artista, en la que se aprecian sus inicios relacionados de forma directa con el Fauvismo, como vemos en el uso que hace del  color en esta obra, que es casi el motivo principal de la misma.

Los cuadros de esta época, como el que hoy comentamos reflejan su admiración por Van Gogh, Gauguin y su gusto por la utilización del color de artistas fauvistas como Matisse.

La representación de la niña, dibujada con un grueso trazo de color azúl, resalta sobre el color verde del fondo. La contraposición de gamas de color frías y cálidas entre la cara (rojos) y el cuerpo (azules) responde a los presupuestos fauvistas de la utilización arbitraria y efectista del color.

Sonia inicia poco después su camino a la abstracción, pero incorporará en su estética el uso del color que experimentó en obras iniciales como ésta, en la que los colores puros se vuelven completamente planos y requieren de “componer” formas abstractas en sí mismos para simular sombras, luz y movimiento, tal como vemos en las mejillas, la nariz o los dedos.

En 1909 conoce a Robert Delaunay y se casa con el un año más tarde. Juntos desarrollaron durante más de 30 años sus respectivas carreras artísticas y sus ideas estéticas.

El simultaneísmo y el orfismo son dos movimientos creados por la pareja, con los que pretendieron dar una vuelta al cubismo, basándose en la yuxtaposición y contraste simultáneo de colores puros y formas geométricas, “abriendo” el camino hacia la abstracción pura, como veremos la obra posterior de ambos artistas.