Erotica
Cerámica Mochica. H 700 d.c.
Foto:Wikimmedia

La cerámica de la cultura Mochica, que se desarrolló en el actual territorio de Perú hasta el año 700 de nuestra era, es la cerámica de mejor calidad de entre todas las antiguas culturas precolombinas, además de ser sólo comparable con la cerámica Griega.

Coito
Coito vaginal
Foto: Pactito

Formalmente son muy fácilmente reconocibles porque la mayoría son cerámicas de tipo globular, es decir, que presentan un asa-estribo en la parte posterior, en el que se coloca un caño cilíndrico que tenía como función garantizar la circulación de aire por el interior ,y así evitar que se vertiera el agua.

Los artesanos mochicas dieron prioridad a la decoración modelada frente a la pictórica, convirtiéndose en auténticos escultores en cerámica.

Dentro de la extensísima producción cerámica del pueblo Moche hay dos grandes apartados: los vasos-retrato y la cerámica erótica.

Como ya habréis adivinado nuestra píldora de hoy se responde con este segundo apartado.

La factura de la vasija es de gran realismo y naturalismo en la escena sexual. Sabemos por los estudios de los arqueólogos que los mochicas poseían una líbido desenfrenada y que estas cerámicas podían cumplir, además de su función como vasija para contener agua y mantenerla fresca, una función didáctica y moralizante con la que mostrar a los jóvenes los peligros de realizar determinadas prácticas sexuales.

Falo
Cerámica fálica
Foto: Pactito

Dentro de la cerámica erótica distinguimos 5 tipos según la iconografía representada: coito vaginal, coito anal, coito bucal, masturbación y representaciones genitales. Esta vasija es un buen ejemplo de la tipología coito bucal, con un fuerte contenido erótico y un manifiesto culto fálico que practicaba el pueblo Mochica.

En la mayoría de los casos el líquido del interior fluye hacia el exterior por el aparato sexual del hombre o la mujer, según el caso.

Como no podía ser de otra manera los misioneros españoles no admitieron la existencia de estos objetos cerámicos y los destruyeron masivamente. Se ha contabilizado que ha llegado hasta nosotros sólo un 2 % del total de la cerámica erótica Moche.