Agusto
Ara Pacis. 13-9 a.c. Museo del Ara Pacis. Roma
Foto: Allie_Caufield

El altar de paz, que es como se traduce del latín el título de la obra, Ara Pacis, es un monumento que se construyó en Roma para conmemorar las victorias de Augusto en Hispania y La Galia.

Se trata de una construcción rectangular de mármol de Carrara, sin techumbre y con poco más de 100 m2 de superficie, que asienta sobre una gran basamento dividido en dos registros decorativos, el inferior vegetal y el superior figurado.

El interior del edificio lo ocupa el altar, asentado sobre un pedestal escalonado, en cuyo interior se encuentra la mensa, el altar sobre el cual se ofrecían los despojos de los animales y el vino, y que ocupa casi todo el espacio interior.

Fachada Oeste
Foto: Allie_Caufield

Presenta dos accesos diferenciados: el principal, orientado hacia el Este, estaba precedido por una escalinata y era utilizado por el sacerdote u oficiante. El acceso trasero, orientado al Oeste, estaba destinado a los animales que iban a ser sacrificados.

Esta obra de difícil clasificación, como escultura o arquitectura, destaca por su decoración escultórica, que recubre literalmente todo el edificio.

Tanto el interior como el exterior del edificio se presentan divididos en dos zonas sobrepuestas de decoración separadas por un haz decorado con palmeras.

Los frisos interiores que recorren el altar están ocupados por guirnaldas y bucráneos(cráneos de buey), alternados con copas rituales.

El programa iconográfico exterior es mucho más rico y variado. En el lado Oeste se conserva un panel con una representación del mito de la fundación de Roma: Rómulo y Remo amamantados por una loba. A la derecha se representa a Eneas, que se ha perdido en mayor medida que la anterior.

En el acceso Este se representó un panel con una figura central: Tellus, identificada como la Tierra Madre, que se ha interpretado con la Pax Augusta que da nombre al altar.

Una obra de difícil clasificación e interpretación por la riqueza del programa iconográfico que despliega, pero que en todo caso sirve para glorificar y venerar la figura del emperador Augusto y el inicio de la etapa de mayor esplendor y expansion de la civilización romana.