Lilly martin spencer
Lilly Martin spencer. 1869. Óleo sobre lienzo. 182 x 136. National Museum of American Art
Foto: Wikimmedia

Estamos ante una de las obras más conocidas de Lilly Martin Spencer (1822-1902), pintora de origen británico que desarrolló toda su carrera en Estados Unidos, adquiriendo gran fama y reconocimiento.

Sin embargo, como a muchas mujeres artistas de la Historia del Arte, no le resultó fácil ganarse la vida como pintora profesional pasando por dificultades económicas en varios momentos de su vida.

Fue una firme y tenaz defensora de los derechos de la mujer y de las mujeres artistas en un mundo de hombres como es el arte, especialmente el que alude al mercado del mismo. Fue seguidora de escritores utópicos como Charles Fourier.

El cuadro muestra a la señora Fithian elegantemente vestida frente a un espejo y admirando sus joyas y abalorios, regalados como premio a su belleza.

Destaca de forma ostensible el vestido, de un azul cielo muy llamativo y que contrasta con el fondo en penumbra, alegoría de la frugalidad de la belleza. El detallismo en los encajes y abalorios del vestido merece una consideración aparte por el virtuosismo técnico que demuestra en su ejecución.

Las lámparas apagadas acentúan el efecto dramático de la escena haciendo especial hincapié en el mensaje de la pintura.

La señora Fithian porta una rosa en su mano con sus pétalos que caen. Ella la sostiene, consciente de que la belleza y sus placeres se apagarán un día.

Aunque ya tenía una prometedora carrera como pintora se casó en 1844 y tuvo 13 hijos. Su marido, lejos de impedir que progresara en su carrera artística le ayudó a potenciarla.

Sus pinturas tienen temas fundamentalmente femeninos e intimistas, pintando a niños idealizados, madres que se parecen a la Virgen, amas de casa, maridos ineptos, etc.

En su obra se alternan los temas ideológicos, aceptando las normas y convenciones sociales, como los utópicos y de lucha frente a la discriminación de género.

Podríamos definir su obra como muy refinada en la que el pigmento de color tiene un acabado satinado. Le gustaba utilizar colores brillantes y tenía una cierta predilección por utilizar una pincelada suelta y más bien seca buscando deleitarse en los detalles más insignificantes, como en los encajes del vestido.

El aspecto de su obra tiene un brillante refinamiento, y el pigmento de color tiene un acabado satinado y sus pinceladas fueron más secas y sueltas.