Vermeer
Johannes Vermeer. 1658. Óleo sobre tela. 99 x 118. Maritshuis. La Haya
Foto: Wikimmedia

Esta vista panorámica de la ciudad de Delft es obra del pintor holandés Johannes Vermeer (1632-1675).

La pintura de paisajes fue un género muy cultivado en época barroca, destacando especialmente las realizadas por pintores del ámbito geográfico de los Países Bajos.

Estos paisajes buscaban representar la imagen más pintoresca de la ciudad, su punto de vista más conocido o famoso.

La representación que vemos en el cuadro es una representación idealizada de Delft desde el canal de Rotterdam, de la que “extrae” sus características principales, las simplifica  y luego las encaja en el marco de la bahía.

Hay tres zonas claramente separadas: el cielo, el conjunto urbano y el canal, sin ningún elemento adicional que perturbe la quietud de la escena.

De toda la pintura lo que más llama la atención por su brillante ejecución técnica es el cielo lleno de formaciones nubosas, dispersas tras la tormenta recién caída.

Representó una parte del puerto de Delft con sus características construcciones de ladrillo rojo. Podemos ver las torres de dos iglesias y en el centro la puerta Schiedam, con un reloj que señala las siete y diez minutos.

Vermeer reinterpreta de forma idealizada su ciudad natal, cuyo perfil se refleja parcialmente en el agua, que dada la nitidez del mismo representan la quietud y el silencio de un puerto en el que no hay movimiento, invitando al recogimiento y la reflexión de la soledad del entorno, en el que las figuras humanas parecen meros elementos decorativos de la escena.

El autor desarrolló en el cuadro un juego de luces y sombras para reflejar la atmósfera concreta de un momento de luz, en este caso el de un rayo de luz que asoma de entre las nubes tras el temporal desde la parte derecha que ilumina los edificios por este lado, mientras que el lado izquierdo, que además es el que queda en primer plano, permanece en sombra.