Palenque
Templo de las inscripciones. S. VII d.c.
Foto: Richard Weil

Palenque es una ciudad Maya erigida sobre un conjunto de colinas y que se localiza en la zona sur de México, cerca del río Usumacinta.

La situación en una zona cuya orografía irregular, con arroyos, montañas y entornos rocosos en plena selva hicieron que el recinto de recinto de la ciudad, más que urbanizarse se adaptara al terreno.

Palacio. Casa-torre
Richard Weil

Las construcciones de la ciudad de palenque destacan, no tanto por la espectacularidad ni la altura de sus edificios, sino sobre todo por el equilibrio y la armonía de  proporciones del conjunto.

En los edificios de la ciudad apreciamos que se abren muchas ventanas, tanto en los muros de las casas como en las bóvedas, con el objetivo de permitir una buena ventilación de las estancias, algo especialmente importante en un entorno tan húmedo como la selva.

Las techumbres de las casas tenían pronunciadas vertientes para evacuar el agua durante las frecuentes lluvias torrenciales y evitar que se inundaran los edificios.

En el conjunto arqueológico de Palenque hay dos edificios singulares: el Palacio y el Templo de las Inscripciones.

El Palacio se erige sobre una plataforma de nivelación que lo aísla del suelo. La casa-torre destaca de entre todos los edificios del conjunto. Su utilidad no era defensiva como podría pensarse en un primer momento, sino que era el observatorio desde el que los sacerdotes mayas estudiaban e interpretaban el firmamento.

La astronomía, fue uno de los pilares de conocimiento que más desarrolló la cultura Maya, algo de sobra conocido por todos, especialmente este año 2012…

Máscara funeraria
Richard Weil

El Templo de las inscripciones es conocido con este nombre porque en su interior se encontró una de las inscripciones Mayas más extensas y conocidas.

Se diferencia de otras pirámides Mayas por el pórtico de acceso a la parte superior, con 5 vanos y un desarrollo único dentro de la arquitectura de esta civilización.

Mientras se hacían trabajos arqueológicos en el suelo del templo, se descubrió por casualidad una escalera que descendía por dentro de la pirámide hasta una cripta a la altura del suelo, en la base de la misma.

En la cripta se encontró un sarcófago que contenía los restos y el rico ajuar funerario del gran rey Maya Pakal, artífice y promotor de esta pirámide y del templo que la corona. Entre su ajuar destaca la magnífica máscara de jade que cubría su rostro y que se conserva en el Museo Nacional de Antropología de México.