Abd al Malik
Abd Al-Malik. 691. Explanada de las mezquitas. Jerusalén
Foto: Wikimmedia

Edificado en la explanada de las mezquitas de Jerusalén, la cúpula de la Roca es el primer edificio construido por el Islam, y junto a la mezquita de Al-Aqsa, las dos principales construcciones islámicas de la ciudad.

El nombre del edificio se debe a que alberga en su interior una roca que es considerado un lugar sagrado del antiguo testamento por lo tanto venerado por judíos, musulmanes y cristianos.

Según antiguas tradiciones y creencias la roca sobre la que se levanta el edifico era considerada el centro del mundo, de ahí que conservara su carácter sagrado a lo largo de los siglos.

Años después de la muerte de Omar, sucesor directo de Mahoma y conquistador de Jerusalén, Abd Al-Malik mandó construir un santuario sobre la roca sagrada, que se convirtió inmediatamente en centro de peregrinación para todos los musulmanes.

El edificio fue construido entre el 668 y el 691 d.c. Según la tradición islámica la roca es el lugar desde el que mahoma dio los tres pasos previos a su ascensión al cielo, donde fue recibido por Alá, quién le confió los secretos de la fe islámica. Hoy día se puede observar la presunta huella del pie de Mahoma marcada en la superficie de piedra.

Jerusalén
Vista aérea de Jerusalén
Wikimmedia

A pesar de ser el edificio islámico más antiguos, su estructura está claramente influenciada por la arquitectura cristiana primitiva, con soluciones muy similares a los edificios de planta centralizada paleocristianos y bizantinos, como el Santo Sepulcro, muy cerca del edificio.

La cúpula dorada, coronada por el símbolo de la media luna, tiene un diámetro de 20 metros y una altura máxima de 35 metros gracias al tambor sobre el que se asienta, y que apoya sobre una hilera de columnas de piedra.

Al interior un doble anillo de columnas de mármol con capiteles dorados permite al visitante recorrer internamente todo el edificio y apreciar la roca desde todos los puntos de vista.

Los muros del edificio, al interior y al exterior, están recubiertos de mosaicos de influencia bizantina, y algunos de épocas posteriores, de entre los que destaca la decoración caligráfica que recorre el edificio, resaltando unas inscripciones cúficas pintadas alrededor de la cúpula.

Estamos sin duda ante un edificio fundamental en el perfil urbano de Jerusalén y clave para la historia de las tres religiones principales, que más allá de sus diferencias y similitudes, coinciden en la belleza estética del edificio y su importancia como nexo común entre las tres religiones.