Almohade
Campanario de la catedral de Sevilla. 1198 (torre) y 1566 (campanario)
Foto: juandesant

El campanario de la catedral de Sevilla es el más conocido de España y símbolo de la ciudad de Sevilla.

Su nombre se debe a que en la cúspide de la torre hay una bola sobre la que se alza una estatua: el Giraldillo. Esta escultura hace las veces de veleta, es decir, gira con el viento, movimiento éste que es lo que le ha dado nombre a la escultura y a toda la torre.

Giraldillo
Foto: -bLy-

Los dos tercios del campanario se corresponden con el alminar de la antigua mezquita aljama de la ciudad, sobre cuyo solar se edificó la catedral gótica de Santa María de la Sede.

El tercio superior no es de época Almohade. Se añadió en el siglo XVI para contener un cuerpo de campanas de estilo renacentista construido por el arquitecto Hernán Ruiz, que diseñó un remate para la torre que incluyó una estatua que representaba la Fe y que fue instalada en 1568.

La Giralda se construyó a imitación del alminar de la mezquita Kutubia de Marrakech, que tiene una estructura muy similar a la torre sevillana y que sigue la forma típica de los alminares de esta época.

Su estructura está conformada por dos paralelepípedos superpuestos, siguiendo el modelo de “torre dentro de la torre”. Está compuesta por dos cuerpos que se unen entre si por medio de 35 rampas.  El cuerpo interior aloja siete cámaras que se superponen en altura.

La decoración de los muros hasta media altura presenta tres paños verticales, llamados paños de Sebka, con la típica decoración geométrica, en este caso de rombos. El segundo cuerpo estaba coronado por una cúpula semiesférica que se remataba con tres bolas decrecientes en tamaño.

Un terremoto de 1365 destruyó el casquete y las bolas, que fueron sustituidos por una espadaña.

Además vemos otros elementos decorativos, como arcos ciegos, lacerías y relieves geométricos inspirados en los que se estaban haciendo en mezquitas selyúcidas de Asia Menor.

Como solía ocurrir en las construcciones musulmanas, se reutilizaron materiales de edificios precedentes, en este caso de época romana, tal como atestiguan algunas inscriciones en latín que pueden verse en algunos de los sillares de su basamento.