Meliés
Georges Méliès. 1902

Esta película francesa del año 1902, obra de Georges Meliès (1861-1938), es la primera película de ciencia ficción de la historia del cine.

Para filmarla su autor se inspiró en dos novelas: “De la Tierra a la Luna”, de Julio Verne y “Los primeros hombres en la Luna”, de Herbert George Wells.

Con una duración de unos 14 minutos, a 16 fotogramas por minuto, la imagen de la cara de la luna recibiendo el impacto de un cohete espacial disparado por una bala de cañón es uno de los planos más conocidos de la historia del cine.

La película cuenta como tras una encuentro de astrónomos, el presidente de la reunión propone realizar un viaje a la luna.

Un grupo de 6 astronautas diseñan una cápsula espacial que es lanzada al espacio por un cañón gigante en dirección a la cara bonita de la luna, a la que le dañan el ojo derecho en el aterrizaje.

Tras una serie de avatares los astronautas se topan con los selenitas, los habitantes de la luna.

Por accidente muere un selenita y, con intención de vengarle, un grupo de selenitas persiguen a los astronautas que se meten en la cápsula para volver a la tierra, cayendo en el océano donde unos barcos salvan y rescatan a los astronautas, que son recibidos en un multitudinario desfile.

Este es el argumento de una filme que hay que analizar teniendo en cuenta que en 1902, aunque el cine no era una novedad, sí que era un medio de expresión que estaba iniciando su andadura, de ahí el valor de las soluciones que adoptó Méliès para filmarla, por primitivas y rudimentarias que parezcans.

Méliès era un ilusionista que utilizaba el cine, más como generador de ilusiones que como soporte narrativo, enmarcándose su trabajo en lo que podría denominarse “cine de atracciones”, una época en la que las películas eran más un lucimiento del director que una forma de exponer una ficción.