Pere Johan
Pere Johan. 1442. Alabastro policromado. Museo de Zaragoza
Foto: arte-paisaje

Esta escultura atribuida al escultor Pere Johan (1394-1458) fue encargada durante su estancia en Zaragoza al tiempo que realizaba el retablo mayor de la catedral de San Salvador por encargo del arzobispo Dalmau de Mur.

Esta escultura fue durante mucho tiempo la imagen y símbolo de la ciudad, custodiada en la Lonja de Zaragoza desde su construcción en el siglo XVI.

La imagen del ángel ataviado emerge de un cúmulo de nubes rizadas y está ataviado con armadura y manto siguiendo la moda de los guerreros del siglo XIV.

El ángel sostiene con sus manos una filacteria con una inscripción perdida, al igual que la mano derecha.

Pere Johan
Detalle del rostro
Foto: arte-paisaje

Destaca sobre todo la magnífica ejecución del rostro siguiendo el esquema del gótico internacional, en el que el naturalismo empieza a cobrar protagonismo en la representación de imágenes sagradas, que van alcanzando mayor complejidad formal.

La obra es de Alabastro policromado, para lo cual se aplicaba una fina capa de estuco sobre la piedra, que permitiera a los pigmentos fijarse a la superficie de la misma.

Esta policromía le sirvió al artista para enfatizar los rasgos del ángel y dotarlo de mayor naturalidad.

El ángel repite el modelo iconográfico que el propio maestro había materializado en el escudo del arzobispo D. Dalmau de Mur, en el sotabanco del retablo mayor de San Salvador de Zaragoza.

Pere Johan fue un escultor nacido en Tarraco, hijo del también escultor Jordi Johan. Tras su importante actividad inicial como escultor en Barcelona es llamado por el Arzobispo para ejecutar el encargo del retablo mayor de la catedral de Zaragoza, una de sus obras más conocidas y mejor conseguidas.

Esta escultura estuvo durante mucho tiempo en lo alto de la puerta del angel, al final del ctual puente de piedra de Zaragoza, entre el edificio de la lonja y la Catedral de la Seo.