Damian Forment
Damián Forment. 1508-1518. Alabastro policromado. Basílica del Pilar de Zaragoza
Foto: wikimmedia

Este retablo es una de las obras capitales de la escultura del Renacimiento en España. Su autor, el escultor Valenciano Damián Forment (1480-1540), contrató esta obra en 1509 con el arzobispo de Zaragoza, Don Alonso de Aragón.

El retablo está realizado en alabastro policromado, con guardapolvo de madera, y está dedicado a la asunción de la Virgen. Aunque el estilo de la estructura se enmarca dentro del gótico final, las escenas figurativas muestran características plenamente renacentistas.

Su construcción tuvo lugar en dos etapas: la primera entre 1509 y 1512 en la que se tallan el banco y el sotobanco y la segunda entre 1512 y 1518 cuando se talló el cuerpo principal.

Su construcción estuvo motivada por el incendio de la antigua iglesia de Santa María del Pilar hacia 1435. A lo largo del siglo XV se reconstruye el templo, cuyo hito final sería este retablo.

En el banco o predela se disponen siete escenas relacionadas con la vida de la Virgen María: Encuentro de San Joaquín y Santa Ana en la puerta dorada, Anunciación, Visitación, Adoración de los pastores, Adoración de los reyes magos, Piedad y Resurrección. Las escenas están separadas por columnas y doseletes de tradición gótica, entre los que incluye motivos ornamentales más propios del renacimiento, como putti, cartelas o balaustradas.

El banco lo completan las esculturas de Santiago el Mayor y San Braulio de Zaragoza, que sitúa en el interior de unas hornacinas a cada extremo del banco.

En el sotobanco aparecen escudos heráldicos sostenidos por angelotes, y medallones en los que se muestran los retratos del autor y de su esposa.

El cuerpo central del retablo se organiza en tres calles con escenas monumentales.

En la calle principal la escena de la ascensión de la virgen, sobre la que dispone un óculo, elemento presente en muchos los retablos aragoneses.

Las escena de la presentación de María en el templo (izquierda) y la Natividad de la Virgen (derecha) ocupan las calles laterales.

Hacia 1515 todos los grupos escultóricos estaban terminados, a falta de culminar la decoración arquitectónica de la parte superior de las tres calles, que se encargaron de materializar los principales maestros del taller de Damián Forment, que posteriormente trabajaría en varios proyectos en Aragón, como el retablo de la iglesia de San Pablo en Zaragoza, o el retablo de la Catedral de Huesca, entre otras obras.