Templete que alberga la reliquia que trajo la Virgen a Zaragoza
Ventura Rodríguez
Foto: Wikimmedia

La santa Capilla del Pilar de Zaragoza es un templete dentro de otro más grande, la Basílica de Nuestra Señora del Pilar.

El diseño del templete que alberga la reliquia de la Virgen que se venera, un columna de Jaspe que supuestamente trajo la Virgen desde Palestina cuando se presentó a Santiago el Mayor y su grupo de convertidos a orillas del río Ebro.

El diseño original es de Ventura Rodríguez, que por aquel entonces trabaja para la corte de Fernando VI en Madrid, donde ejecutó con gran maestría la decoración de la capilla del Palacio Real de Madrid.

Ventura Rodríguez tuvo en todo momento en cuenta la disposición de la columna, sobre la que se encontraba la talla del siglo XV que representa a la virgen con el niño. Cuenta la leyenda que la Virgen dijo a Santiago que esta columna quedaría como símbolo de su presencia en ese lugar, y que no debían moverla de donde se encontraba.

El problema con el que se encontró el arquitecto fue que la columna estaba ladeada y que se esta forma sería muy costoso poder centrar la atención sobre ella.

Para “salvar” estos condicionantes pensó en un templete de planta ovalada centrado entre las naves de la Basílica.

Bajo la capilla, una cripta alberga los restos de ilustres personajes de la historia de Zaragoza, como Palafox y otros.

Todos los materiales con los que se confeccionó la estructura de la Santa Capilla son materiales nobles, principalmente mármoles y jaspes de diferentes colores.

Divide el frontal de la capilla en tres partes: la parte de la derecha en la que se encuentra el camarin de la Virgen del Pilar, y la parte central e izquierda que decoró con sendos grupos escultóricos: la venida de la Virgen en la parte central y Santiago con su grupo de 7 convertidos en la parte de la izquierda.

La talla de la venida de la virgen

Labrada íntegramente en mármol de Carrara, completa su ornamentación con los resplandores de bronce dorado que emergen de detrás del grupo escultórico. La disposición del conjunto es de tal manera que parece estar avanzando hacia el espectador. Representa a la Virgen rodeada de ángeles que desciende hacia el espectador, al tiempo que gira su cabeza para hacia el relieve de Santiago Apóstol y con su brazo señala la columna sobre la que está la imagen de la Virgen.

Grupo escultórico de Santiago y los Convertidos

También materializado en mármol de Carrara, se encuentra a la izquierda del altar. Representa a Santiago el Mayor y los siete convertidos a los que se apareció la Virgen Indalecio, Eufrasio, Tesifonte, Torcuato, Hesiquio, Cecilio y Segundo. Todos los personajes contemplan la venida de la Virgen María a Zaragoza.

Ambos grupos fueron tallados por el taller de Ramírez de Arellano, que supo dar a la composición una solidez y un equilibrio entre las expresiones de los rostros de las figuras y la disposición de las telas y túnicas, procurando que el resultado sea a la vez decoroso y efectista.

El Camarín de la Virgen

Es sin duda a parte más importante de la Santa Capilla, el punto de convergencia de todos los fieles y todas las miradas, así como el punto en torno al cual se organiza toda la decoración y el programa iconográfico de la capilla.

La imagen de la Virgen sobre la Santa Columna se ubicó en el interior de un camarín de plata con un fondo de mármol verde de la isla de Tinos tachonado de estrellas, conformadas con joyas proporcionadas por los devotos.

Sobre el dosel de plata del camarín, una imagen de San Miguel en plata y con incrustaciones de marfil, flanqueado por sendos ángeles de plata con candelabros en los brazos y que fueron donados por Felipe II.

El interior del templete está recubierto de estuco dorado en las cubiertas perforadas que permiten ver las pinturas de Antonio González Velázquez en la cúpula que cubre la Santa Capilla.