la tempestad
Oscar Kokoschka. Óleo sobre lienzo. 181 x 220. Öffentliche Kunstsammlung. Basilea
Foto: Wikimmedia

La novia del viento es conocida también como “la tempestad” y es una de las obras más conocidas de Oscar Kokoschka (1886-1963).

El cuadro es un homenaje a la fuerza del amor personalizado en la tormentosa relación de casi tres años que mantuvo el artista con su amante: Alma Mahler.

Alma, viuda del compositor Gustav Mahler, abandona a Kokoschka asustada por la intensa pasión de su romance con el pintor, que en momentos puntuales llega a rozar la locura y la obsesión.

Kokoschka representa a la pareja justo en el momento posterior a la relación sexual, cuando los amantes se encuentran relajados y abrazados en perfecta intimidad.

La luz del cuadro se centra en la figura de Alma, que destaca del resto de los elementos por los colores claros, la luminosidad y la delicadeza de las pinceladas cortas y suaves, especialmente en la parte superior del cuerpo.

Alma está dormida y transmite tranquilidad abrazada al pecho del pintor, representado con unas pinceladas más bruscas y agresivas, y su rostro serio y ensimismado.

Las figuras se representan como en una nube de telas flotando mecidas por el viento, conseguido con la sensación de movimiento que consigue el pintor utilizando trazos largos y firmes, así como con colores verdes, grises y azules que por contraste refuerzan al mismo tiempo la sensación de serenidad.

Kokoschka se sirve del expresionismo para representar sus sentimientos, utilizando trazos gruesos marcados por líneas duras y un colorido limitado a tonalidades oscuras y tristes.

Tras la huida de Alma, Kokoschka se convierte en un hombre triste. Pintó las paredes de su estudio de color negro y se convirtió en un alma atormentada por la pérdida repentina de su gran amor, que le haría vivir obsesionado con ella hasta el punto de que mandó hacerse una muñeca que era una réplica de Alma.

Éste, al igual que otros ejemplos de pintura expresionista fue tachado de brutal, degenerado y depravado por los nazis.

Más allá de esas consideraciones del régimen fascista cabe señalar la importancia de este estilo pictórico por su capacidad evocadora de sentimientos, que no se limitan a representar objetos ni situaciones, sino los sentimientos tal como los sienten las personas, en éste caso Kokoschka, que es uno de loa mayores exponentes de este estilo.