cuadro pintado por Julio Romero de Torres
Julio Romero de Torres. 1930. 100 x 80. Óleo y temple sobre lienzo. Museo Julio Romero de Torres. Córdoba. Foto: Wikimmedia

La Chiquita piconera es una de las obras que culminan con la carrera de Julio Romero de Torres (1874-1930), uno de los artistas españoles más enigmáticos e interesantes del cambio de siglo.

Más allá de la belleza plástica de la obra, este cuadro podemos decir que sintetiza el concepto del arte y la pintura del maestro cordobés. Es una obra “resumen y compendio” de toda su trayectoria vital y artística.

El cuadro representa a una joven en el interior de una humilde habitación, sentada en una silla delante de un brasero de cobre mientras sostiene una vara de metal, en una actitud y postura con un cierto componente erótico, que con la mirada de la joven inquieta al espectador.

Al fondo una puerta con la reja abierta nos permite ver en el horizonte el paseo de la Ribera, el Río Guadalquivir, el puente romano y la Calahorra al atardecer.

La Chiquita Piconera es el retrato de María Teresa López cuando tenía 13 años.

Pero el objetivo del artista era otro que el de representar simplemente el retrato de una joven y bella muchacha. Su pretensión es mayor, intentando expresar su concepción de la vida, un retrato de madurez personal y artística.

El tratamiento de la imagen es casi fotográfico, con la figura mirando directamente al espectador, penetrante, en lugar de tener esa mirada “perdida” tradicional en la pintura clásica.

Además hay otras características que resumen la obra del artista, y que están presentes en mayor o menor medida en su obra, como la representación de paisajes urbanos de Córdoba, que nos presenta envuelta en brumas, siempre distante y próxima y la representación de una belleza ideal mezcla de pasión y frialdad, nostalgia y presencia.

Es sin duda un cuadro de madurez pintado poco antes de morir en el que algunos estudiosos han querido ver una intencionalidad del pintor por representar el final de su vida a través del paisaje que se apaga de la ciudad de Córdoba al fondo, igual que se apagaba su vida por una dolencia hepática.