cuadro las etapas de la vida de Caspar David Friedrich
Caspar David Friedrich. 1835. Óleo sobre lienzo. 72 x 94. Museo Der bildenden Künste
Foto: Wikimmedia

 

Las edades de la vida, lebensstufen en alemán, es una de las obras más conocidas de Caspar David Friedrich (1774 – 1840), y también una de las más estudiadas, profundas y complejas del máximo exponente de la pintura alemana del romanticismo.

El cuadro se puede dividir en dos partes: las personas en la playa en primer plano y los barcos que “recortan” sus siluetas en el cielo en dirección hacia el horizonte.

Las personas de la orilla representan los tres momentos en la vida de una persona: infancia, juventud y vejez, personificados en figuras de esas edades, que podríamos ver como una alegoría del ciclo de la vida.

El lugar donde transcurre la obra es de dudosa localización, aunque todo parece indicar que puede tratarse de costa de Wiltow, donde los barcos correo suecos descargaban  antes de proseguir su camino hacia Satralsund.

La escena transcurre en un atardecer de verano.

En la parte más próxima podemos ver un tonel vacío, una barca invertida y algunos aparejos de pesca. A continuación, aparecen cinco figuras, identificadas con la familia del pintor.

Las personas sentadas son su hijo Gustav Adolf, su hija pequeña Agnes Adelheid y su hija mayor Emma.

El anciano de espaldas y ataviado con un abrigo largo es el propio pintor, apoyado en su característico bastón.

La parte superior del cuadro la ocupan diferentes embarcaciones que se aproximan a la costa, y que parecen corresponderse con las figuras del primer plano. Cinco personajes, cinco navíos.

El navío más grande y más cargado se relaciona con el anciano, lo botes pequeños que descargan el correo con los niños, y finalmente los dos veleros en la lejanía que se identifican con la hija mayor y su sobrino Wilhelm.

La composición, aunque clara (las cinco personas se inscriben en un semicírculo), es compleja, muy del gusto del pintor, a quién le solía gustar contraponer a estas líneas curvas unas coordenadas formadas por la conjunción de los mástiles del barco con la línea de horizonte.

Es un cuadro premonitorio del final de su obra con el que el pintor pretende representar un alejamiento virtual del primer plano de la obra. Se dispone a subir al velero (muerte) que le llevara al cielo.