Siqueiros, México, arte, pintura mural, tuitearte
David Alfaro Siqueiros. 1954. Fresco. Centro médico La Raza. México D.F.
Foto: Gary Denness

Este mural es uno de los más importantes que realizó David Alfaro Siqueiros (1896-1974), que junto a Diego Rivera recibió el encargo de decorar los espacios interiores del Centro médico nacional La Raza, inaugurado en 1954.

El mural de rivera es el conocido mural titulado “el pueblo en demanda de salud”. El de David Alfaro Siqueiros se titula “Por una seguridad completa y para todos los mexicanos”

La temática de ambos murales es común y hace referencia a la medicina como propuesta de justicia social, con diferentes propuestas pictóricas. Diego Rivera lo aborda desde la perspectiva histórica de la medicina, mientras que Siqueiros lo hace desde la perspectiva de la medicina social como principio de solidaridad.

El mural de Siqueiros se sitúa en el vestíbulo del auditorio principal, sobre una estructura diseñada por el arquitecto Enrique Yañez conformando con estructura con forma de concha que da la sensación al espectador de que el mural lo envuelve.

En esta obra vemos algunas de las inquietudes artísticas de Siqueiros respecto a la perspectiva y el movimiento, que utilizaba el pintor como medio para conseguir impactar en el espectador.

El tema desarrollado incide en el acontecimiento histórico para la historia mexicana del establecimiento del Seguro Social en México, contraponiendo dos conceptos de la vida: la inseguridad y la lucha por mejorar las condiciones de vida en el futuro, lo dramático y lo emotivo, lo real y lo irreal.

La obra esta dividida en tres secciones y su lectura se realiza de izquierda a derecha.

La primera sección concentra un mayor dramatismo, donde un obrero herido de muerte yace sobre un símbolo de la producción industrial en serie, que surge de una enorme maquinaria de formas monstruosas. Un grupo de obreros observan la escena con gestos de dolor, impotencia y preocupación ante la falta de seguridad en la fábrica.

El ardor colectivo y el espíritu de lucha lo representa con la figura de un hombre musculoso que surge de entre las máquinas y conduce a los obreros hacia nuevas metas, señalando con la mano izquierda el camino para conseguirlas.

En la parte central un grupo de mujeres con halos dorados, como si de vírgenes bíblicas se tratase, llevan un pliego de demandas de derechos de salud en el trabajo y muestran la parte bella de la vida: frutos de la tierra y al fruto del hombre, arrullado por una madre.

Finalmente, a la derecha encontramos otra marcha encabezada por un obrero industrial con casco de minero, junto al que caminan el médico, la enfermera, el ingeniero y una representación del pueblo en general. Tras ellos avanza la juventud, invitando a contruir un mundo mejor para todos.

Siqueiros sintetiza en esta obra algunas de sus teorías estéticas, como una nueva concepción del espacio que permite poner en movimiento al espectador, logrando concretar su idea original de monumentalidad y movimiento.

David Alfaro Siqueiros deja un testimonio ejemplar del valor de la pintura mural y sus connotaciones sociológicas, en esta obra comprometida que supone toda una lección de quel arte mural, además de ser una propuesta plástica, es un pozo inagotable de posibilidades expresivas que recoge las preocupaciones y aspiraciones del hombre universal.

Recursos: Vista Panorámica de todo el mural por Gary Denness