Arte, historia del arte, romanticismo, Ingres, Desnudas
Jean Auguste. Dominique Ingres. 1862. Óleo sobre lienzo. 108 cm de diámetro, Museo del Louvre. París
Foto: Wikimmedia

El baño turco es considerada una de las obras maestra del pintor francés Jean Auguste Dominique Ingres (1780 – 1867).

Se trata de un cuadro de estética orientalista que representa a un grupo de mujeres desnudas en un harén. El formato del cuadro no es casual. Aunque en origen era rectangular finalmente decide darle forma de medallón para simular la imagen que se vería a través de un óculo secreto para miradas furtivas al interior del harén.

El desnudo femenino fue la constante en la carrera de Ingres. Cuando pinta esta obra tiene 82 años y ya no necesita recurrir a modelo alguna para pintar la escena. Los numerosos croquis, estudios y cuadros que ha pintado a lo largo de su carrera le sirven como ejemplo.

En primer plano vemos a una mujer vuelta de espaldas que está tocando una especie de laúd y que nos recuerda a su conocida obra la bañista de Valpinçon. A su derecha una odalisca con los brazos levantados que recuerda a un dibujo que hizo de su mujer Madeleine en 1818. Detrás de esta última incluye una escena con tintes lésbicos, en el que la mujer que lleva la corona (madre del sultán) acaricia un pecho a otra mucho más joven en una actitud de marcado carácter erótico.

Ingres llena el cuadro de infinidad de mujeres en diferentes posturas y actitudes. Desde tomando café y charlando, hasta bailando, estiradas o tumbadas alrededor de una piscina.

A pesar de la evidente influencia orientalizante en la obra de Ingres sabemos que, a diferencia de otros pintores románticos como Delacroix que visitó un harén de Argelia, Ingres nunca viajó a África u Oriente Medio.

El tema orientalizante es una constante en su obra, aunque en realidad no es sino una excusa para representar su tema predilecto: el desnudo femenino, que es en este y otros muchos de sus cuadros el principal motivo de su pintura.

En “el baño turco” el resultado es el más erótico y sensual de su obra, sin llegar en ningún caso a incluir gestos o detalles que indujeran al escándalo.