exposición de Impresionismo en el Thyssen
Impresionismo y aire libre. De Corot a Van Gogh. Del 5 de febrero al 12 de mayo. Museo Thyssen Bornemisza. Madrid
Foto: Wikimmedia

Exposición del Museo Thyssen Bornemisza en la que se exponen pinturas hechas al aire libre por diferentes pintores. Del siglo XVIII al XX

El pasado miércoles tuvimos la oportunidad de visitar las exposiciones de Madrid “Impresionismo y aire libre. De Corot a Van Gogh”, que se exhibe en el Museo Thyssen y “Impresionistas, postimpresionistas y el nacimiento del arte moderno”, que puede visitarse en la sala que la Fundación Mapfre tiene en el paseo de Recoletos.

Dos citas importantes que los amantes del arte no pueden perderse con tan solo 500 m de distancia entre ellas. Hoy comentaremos la del museo Thyssen Bornemisza.

Impresionismo y aire libre. De Corot a Van Gogh”

El Thyssen se convierte una vez más en protagonista del mundo del arte con esta exposición dedicada a la pintura al aire libre que caracterizó al grupo de los impresionistas y a otros muchos artistas mucho antes que ellos a quienes les sedujo pintar fuera de sus estudios, bajo el sol y en plena naturaleza.

Nos ha parecido muy interesante y coherente clasificar las salas en función de los elementos representados en los cuadros: Ruinas, azoteas y tejados, rocas, montañas, árboles y plantas, cascadas, arroyos, lagos y ríos, cielos y nubes y el mar. De esta forma puede apreciarse en todas ellas cómo han representado esos mismos motivos artistas de otras épocas, estilos y países.

Entre más de 100 obras de los grandes pintores de finales del XVIII, el siglo XIX y algunos del XX es difícil escoger la que más destaca. A nosotros nos han gustado muchas, especialmente de los árboles y las plantas, el mar y las rocas.

Siempre es buen momento para ver una obra de Corot, o cualquiera de las muchas de Monet, sin obviar a Courbet, Van Gogh, Rousseau, Cézanne, Constable y Valenciennes, éste último considerado el pionero de la pintura al aire libre. Son muchos artistas, cada uno un maestro en lo suyo sin duda.

La concepción de la exposición es acertada en el sentido de que al no haber ninguna secuenciación estilística, cronológica o incluso estética, te permite degustar un cuadro después de otro, sin que en muchos casos puedas comparar uno con el anterior o el siguiente, lo que a nuestro juicio ayuda a tener una percepción más “limpia” de las obras, que al tener en común únicamente el motivo representado facilita la diferenciación estilística entre unos cuadros y otros.

Por contra hay un tema que consideramos que es mejorable y tiene que ver con el título de la exposición. Por cuestiones que tienen que ver mas con el marketing que con la historia del arte nos parece que empezar el título de la exposición con la palabra “impresionismo” condiciona a los visitantes, que por lo que pudimos detectar en algunos casos estaban “perdidos” respecto al verdadero objetivo de la exposición, que no es otro que el de mostrar las obras de pintores que ejercían su labor al are libre.

Como ni todos los impresionistas pintaban siempre al aire libre, ni todos los que pintan al aire libre son impresionistas, este título puede suscitar en algún visitante ajeno o poco conocedor de la historia del arte cierta confusión.

Por lo demás no podemos sino recomendar encarecidamente una visita pausada y tranquila de la exposición, dejándose el resto de la mañana para ir a la fundación Mapfre a visitar la exposición del impresionismo. Para evitar esperas y asegurar disponibilidad os recomendamos comprar las entradas por internet.