Arte, histiria del arte, Rembrandt, tenebrismo
Rembrandt, 1642. Óleo sobre lienzo. 359 cm × 438 cm. Rijksmuseum, Amsterdam.
Foto: Wikimmedia

Podemos afirmar que este es el cuadro más famoso, y probablemente el más importante de Rembrandt Van Rijn, uno de los pintores barrocos más relevantes de la historia del arte Universal.

El título original del cuadro era “la compañía militar del capitán Frans Banning Cocq y el teniente Willen van Ruytenburg”. Su nombre actual se debe al aspecto provocado por la suciedad y la oxidación del barniz, que hacía que se viera muy oscuro y que apenas se distinguieran las figuras.

Fue encargado a Rembrandt para decorar la sala principal de la sede de la Milicia Cívica de Ámsterdam que se encargaba de mantener el orden en la ciudad. El momento que elige es justo el que precede a la formación y puesta en marcha del grupo, cuando sus componentes llevan a cabo los últimos preparativos de armas y pertrechos antes de atender a las órdenes del capitán.

Éste transmite la orden a su teniente indicándole con la mano que alarga hacia el espectador, al que incluye de esta forma en la escena, en la que el capitán y el teniente ocupan el lugar predominante que sus caros les reservan.

Para disimular la pequeña estatura del Teniente de la compañía, Willem van Ruytenburch, frente al capitán, que era un hombre muy alto, Rembrandt decide realzar su figura utilizando un color amarillo vibrante.

El personaje de la niña es especialmente llamativo por ser el único femenino y servir de foco de luz, ya que las sombras de la escena en penumbra no parecen afectarle, apareciendo luminosa y resplandeciente, motivo que utilizan muchos expertos para identificarla con Saskia, su esposa fallecida ese mismo año.

La composición de la obra es muy barroca. Rembrandt propone una escena en la que prime la teatralidad de la acción frente a un retrato de grupo más convencional.

Técnicamente el cuadro destaca por la maestría con al que Rembrandt utiliza la luz y el color a la manera tenebrista que aprendió de Caravaggio, creando fuertes contrastes entre luz y penumbra. La luz entra por la izquierda pero no actúa de forma uniforme ni realista, sino que destaca a determinadas figuras, relegando a otros a la sombra y dotando a la obra de una atmósfera mágica.

El colorido general del cuadro se desarrolla en tonos cálidos de tierras y ocres, con las excepciones del rojo del paño que lleva el capitán, el traje de terciopelo del soldado de su izquierda, el blanco ocre de la chica o el uniforme del lugarteniente.

En un primer momento se pensó ubicar el lienzo en la Groote Zaal de la sede municipal de la Compañía de los Arcabuceros de Amsterdam, hasta que se traslada al Ayuntamiento en 1715.

Con motivo de su nuevo emplazamiento el lienzo original fue recortado en su parte izquierda y superior que supuso la eliminación de tres personajes de la escena. Actulmente, aunque conserva la titularidad el Ayuntamiento de Amsterdam se exhibe en el Rijksmuseum, del que es su obra más importante.