Cripta de los reyes
1063. Iglesia de San Isidoro de León. León
Foto: freecat

En este panteón real, situado en la cripta de la iglesia de San Isidoro de León, encontramos uno de los conjuntos de pintura mural y escultura de capiteles más extensos y mejor conservados del románico en la península ibérica.

Construido sobre los cimientos de un antiguo templo romano, sobre el que se erigió un monasterio dedicado a San Pelayo hasta que fueron trasladados aquí en 1062 los restos del obispo de Sevilla, Isidoro, momento en el que cambió la advocación de un conjunto que alcanzaría su máximo esplendor en los siglos XI y XII.

Monasterio de San Pelayo
Siglos X y XI. León

Esta fue la primera iglesia del Reino de León que se levantó siguiendo el “nuevo” estilo románico. A los pies del templo se edificó el panteón real, una construcción en dos alturas alineada con los muros de la nave: la inferior para enterramientos y la superior como tribuna real desde la que seguir los oficios.

El panteón real, también llamado capilla de los reyes, es un espacio cuadrangular situado en el muro occidental de la iglesia. La cámara funeraria del piso inferior tiene poca altura y cuenta con un altar consagrado a Santa Catalina de Alejandría.

En este panteón están enterrados 23 reyes y reinas, 12 infantes y 9 condes.

El espacio cuadrado de 8 metros de lado está dividido en seis tramos mediante columnas que soportan una estructura abovedada completamente recubierta de pinturas datadas en el siglo XII y que es considerada por muchos como la Capilla Sixtina del arte románico.

Las pinturas

Están realizadas al temple sobre estuco blanco y complementadas con textos alusivos a los temas representados.

Todo el conjunto sigue un esquema similar: figuras de gruesos trazos negros componen la temática y se rellenan con fondos ocres, amarillos y rojos.

Las pinturas componen un exquisito conjunto de refinada técnica que representan escenas de los tres ciclos litúrgicos: Navidad, Pasión y Resurrección y otras representaciones más relacionadas con la astrología, como los signos del Zodiaco, o del mundo terrenal como un calendario agrícola.

Capiteles

Soportando el peso de la techumbre abovedada y dividiendo el espacio encontramos columnas con capiteles esculpidos que forman un conjunto escultórico singular.

Dos tipos de capiteles, con decoración vegetal de tradición típicamente hispano visigoda y mozárabe y capiteles historiados con escenas del nuevo y antiguo testamento que son influencia de ese nuevo estilo románico que se expandió desde Francia a través del camino de Santiago y que se consideran los primeros que reproducen escenas evangélicas en el arte románico español.

Destacan la resurrección de lázaro en el que vemos a 5 figuras -Cristo, María, Marta y dos discípulos- contemplar a Lázaro saliendo de su sepulcro y la curación del leproso en el que Cristo pone su mano sobre la cabeza del enfermo mientras Pedro -identificado por portar la llave- y otro discípulo contemplan el milagro.