Silvie Von Harden
Otto Dix. 1927. Óleo y témpera sobre madera. 121 x 89. Centro Georges Pompidou. París
Foto: farm4

Este cuadro es uno de los más conocidos de Otto Dix, un artista alemán de la Nueva Objetividad conocido por sus series de grabados sobre la primera guerra mundial y por retratos como este de la periodista Sylvia Von Harden.

Estamos ante un artista de difícil clasificación que,  aunque siempre se le adscribió dentro del grupo de los pintores alemanes expresionistas, tocó diferentes estilos. Desde el expresionismo hasta el dadaísmo, pasando por el cubismo y la corriente llamada Nueva Objetividad (Neue Sachlichkeit), de la que es una de sus principales figuras.

En esta obra representa a la periodista y poetisa Sylvia Von Harden, autora de una columna mensual en una revista literaria, así como un libro de poemas.

Su aspecto andrógino, su pelo y su monóculo eran símbolo de una personalidad que busca notoriedad y modernidad. Otto Dix la representó con una “objetividad y “dureza” que casi llega a lo caricaturesco, al esperpento propio de una sociedad decadente.

Contó la propia autora que fueron tanto su aspecto como su personalidad -era una persona muy conocida por sus extravagancias-, los que le llevaron al propio pintor a pedirle que posara para un retrato que reflejara su imagen, que el artista consideraba representativa de una época.

Profundamente marcado por lo que pudo ver durante su participación en la primera guerra mundial, Otto Dix pretendió representar la Alemania de postguerra y la sociedad generada durante la república de Weimar. Representó una sociedad llena de tullidos y mutilados de guerra, prostitutas y cabarets.

El propio pintor confesó que representar esta sociedad viciosa y escapista le servía a él mismo para huir del fantasma y de los horrores de la guerra que vivió en primera persona.

En este caso representa a la conocida periodista en el Romaisches Cafe, un lugar de encuentro de artistas e intelectuales de la época. La representa bebiendo y fumando en una actitud que encaja perfectamente con una personalidad que busca la notoriedad por encima de todo.

Esta obra, al igual que la mayoría de sus obras de los años 20 han marcado la imagen que tenemos de esta época, de la que son un documento gráfico fundamental de la sociedad, que a través de retratos de personajes notorios como éste que él mismo seleccionaba y buscaba entre loa cafés, cabarets, la calle o entre sus amigos.