Sant George and the Dragon
Rafael Sanzio. 1506. Óleo sobre tabla. 28 x 22 cm. Galería Nacional de Arte. Washington
Foto: Wikimmedia

San Jorge y el dragón es una pequeña tabla pintada por Rafael Sanzio (1483-1520) en su etapa florentina, a principios del siglo XVI, y que se conserva actualmente en la Galería Nacional de Arte de Washington.

En esta época, al igual que otros artistas como Leonardo da Vinci o Miguel Ángel, las cortes de Lombardía estimulaban a los artistas a trabajar en el entorno intelectual y artístico que generaron familias como los Médicis, los Montefeltro o los Sforza.

Aunque apreciamos cierta influencia de los guerreros luchando en la batalla de Anghiari de Leonardo da Vinci, el aspecto y la estética de la obra recuerda sobre todo a la pintura flamenca, a modo de demostración por parte del artista de su conocimiento de la misma.

El cuadro representa la escena de San Jorge luchando a caballo con el dragón.

La composición de la obra es muy dinámica gracias a las dos diagonales que se cruzan en el cuadro y que forman la lanza del caballero y el escorzo del caballo, que se aparta como para dejarnos ver cómo su amo mata al dragón y que parece mirar fijamente al espectador con sus grandes ojos.

En el fondo del cuadro, a la derecha, vemos a la princesa Cleodolinda en un paisaje donde la quietud y la armonía contrastan con la violencia, la imagen grotesca del dragón y la violencia de la escena, conseguida con los escorzos del jinete, el caballo y el monstruo.

La atmósfera del cuadro, de gran claridad y nitidez nos permite apreciar todos los detalles de la escena. Un recurso que asimiló de los primitivos flamencos y que consiguió desarrollar con gran maestría.

En la pierna izquierda de San Jorge apreciamos el símbolo de la orden Jarretera, una cinta azul de la que pende una imagen de San Jorge matando al dragón con el lema de la orden de caballería: “Honni soit qui mal y pense”, que significa que el mal caiga sobre el que piense mal.

Rafael utilizó contrastes de color para crear los dos ambientes diferenciados del cuadro: verdes de la vegetación y rojos de la vestimenta de Cleodolinda en el fondo del cuadro y los blancos del caballo con los marrones oscuros y negro del dragón.

Esta es la segunda de dos pinturas que hizo con el mismo tema por encargo para Guidobaldo de Montefeltro tras haber sido condecorado con la Orden de la Jarretera.