Botero's Abu Ghraib
Fernando Botero. 2005
foto: henrivzq

Este conjunto de 78 cuadros es obra del genial pintor y escultor colombiano Fernando Botero.

Hombre colgado
Fernando Botero 2005
foto: Mark Barry

Las diferencias respecto a los cuadros que habitualmente pinta el pintor son evidentes desde el punto de vista temático, aunque con algunos de los rasgos que hacen inconfundibles sus cuadros continúan estando presentes en estas obras.

En esta serie pinta 78 cuadros en los que denuncia las torturas de los soldados estadounidenses en la cárcel iraquí de Abu Ghraib. En estas obras cambia los detalles y la crítica sutil por unas imágenes explícitas que, además de los volúmenes tienen exagerada su expresividad, volviendo a los inicios de su carrera en la que utilizaba colores más oscuros con fuertes contrastes y contornos mucho mas definidos.

En la obra de Botero los volúmenes de sus figuras están agrandados e insertados en espacios pequeños para que parezcan todavía más grandes. Las deformaciones de sus figuras son dictadas por la voluntad estética del artista, sin que en ello tengan nada que ver opiniones o preferencias personales.

Las temáticas de sus cuadros, a diferencia de la de esta serie, son universales: el ser humano con sus sentimientos, costumbres y pasiones, mitos, leyendas, manifestaciones culturales, personajes y acontecimientos históricos.

En este caso la dimensión humana se hace patente en el horror de la guerra y la tortura, que Botero al igual que cualquier ciudadano del mundo pudo conocer de primera mano con la difusión de lo que aconteció en esa prisión iraquí.

Hombre con los ojos vendados
Fernando Botero 2005
foto: Mark Barry

La prisión de Abu Ghraib fue construida por Sadam Hussein para torturar presos políticos. Tras la ocupación de Iraq por parte del ejército norteamericano fue renombrada como “Camp Redention” y utilizada para torturar prisioneros de guerra, tal y como pudimos ver en unas imágenes que dieron la vuelta al mundo en 2004 y que repugnaron tanto a Botero que decidió pintar esta serie, según decía el mismo, “para sacarse la rabia ante una conducta inaceptable del gobierno estadounidense”.

Las obras muestran lo mismo que las fotografías que vimos publicadas en su momento pero con la estética y visión del artista: víctimas de torturas desnudas, atadas, encapuchadas, colgadas de pie, amenazadas con perros de presa, etc.

Los torturadores están ausentes de la mayoría de las obras en las que los protagonistas son las víctimas y su “inútil” sufrimiento.

Aunque Botero ya había hecho cuadros con cierta carga de denuncia, como en La Guerra, donde critica los abusos a través de los cuerpos sangrantes de hombres, mujeres y niños, o en cuadros que tratan sobre las guerras del cártel de las drogas, con matanzas, secuestros, bombas, etc., en Abu Ghraib amplía su objetivo estético-atístico y hace toda una declaración de repulsa frente a la crueldad, la guerra y el terror.

Es su particular condena de la crueldad del hombre contra el hombre.