The Ambassadors
Hans Holbein el Joven. 1533. Óleo sobre lienzo. 109 x 207. National Gallery. Londres.
Foto: Wikimmedia

Esta obra de Hans Holbein el Joven es una de las obras maestras del pintor y uno de los cuadros más importantes y enigmáticos de toda la historia del arte universal.

Originalmente se titulaba como los personajes representados: Jean de Dinteville y Georges de Selve.

Esta obra adquirió buena parte de su fama por el misterioso objeto representado en primer plano y que es lo que se conoce como anamorfosis, llamado por muchos hueso de sepia, una forma que si vemos a través de un prisma que “deforme” la realidad, como un espejo, apreciamos qué representa. En este caso se trata de una calavera.

Deformación
cráneo deformado
Foto: Wikimmedia

La obra representa a dos personajes: el embajador de Francia en Inglaterra en el año 1533, año en que fue pintado el cuadro, y el embajador de diversos lugares como la Santa Sede.

Holbein pinta al embajador de Francia en Inglaterra vestido con gran suntuosidad y portando una daga en la mano en la que adivinamos un grabado que ns indica su edad (29 años). A Georges de Selve lo pinta vestido completamente de negro y llevando un par de guantes en la mano derecha.

La pintura, encargada por el propio Dinteville representa la visita que éste recibe de su amigo, aunque ninguno de los dos ocupe el centro de la representación, que el artista reservó para todos los objetos situados en el mueble que flanquean ambos personajes.

Los embajadores, que miran fijamente al espectador, flanquean un mueble en el que el pintor sitúa diferentes elementos cargados de simbología y que están relacionados con el quadrivium, las cuatro ciencias entre las artes liberales que fueron las materias de estudio en las universidades durante la edad media: geometría, aritmética, música y astronomía.

Una esfera celeste, libros y diferentes elementos que servían para medir el tiempo, un globo terráqueo, un laúd y cuatro flautas en un estuche están situados en los dos estantes del mueble.

Skull
espejo para ver hueso sepia
Foto: wikimmedia

Delante del mueble, en el suelo, vemos esa forma irreconocible que se llamó “hueso de sepia” y que por su disposición parece “salirse” del cuadro y que ya hemos comentado que representa una calavera. Este tipo de recursos visuales estaban muy de moda en la época, aunque hay que reconocer el carácter excepcional de ésta.

El pavimento sobre el que está la calavera también ha sido objeto de interpretaciones y sobre todo de búsqueda del emplazamiento original del que los copió el pintor. La teoría que más se acerca es la que mantiene que es el pavimento de la Capilla Sixtina, justo debajo de “La creación de Adán” de Miguel Ángel.

LOS EMBAJADORES DE HANS HOLBEIN EL JOVEN