David Teniers el joven
Teniers el Joven. 1651. Óleo sobre tela. 104 x 130. Museo del Prado. Madrid
Foto: Wikimmedia

Esta obra del pintor flamenco David Teniers El Joven se corresponde con una tipología de pinturas que triunfó en la época de la mano del afán propagandístico de la aristocracia del siglo XVII, ansiosa por competir con sus rivales y parientes en gusto artístico y poderío económico que les permite atesorar esas valiosas colecciones.

La obra fue encargada por el archiduque como regalo para su primo el rey de España: Felipe IV. Aunque en realidad era la manera de mostrarle a su primo la variedad y riqueza de sus colecciones artísticas.

En el cuadro Teniers representa al propio archiduque Leopoldo Guillermo de Habsburgo en su gabinete de pinturas mostrando su colección a otros cuatro personajes entre los que está el propio pintor autorretratado.

El archiduque está representado en el centro de la composición con el sombrero puesto -símbolo de distinción respecto a sus invitados- en actitud de mostrar su colección al clérigo y al caballero que le preceden, que se corresponden con el capellán del archiduque, Jan Anton van Baren y el Conde de Fuensaldaña,

Aunque pueda parecer real, el espacio es inventado. Nunca existió un lugar como éste. El pintor se las ingenió para representar buena parte de la colección del noble -la mejor selección de todas su obras– abigarradas y colocadas en un único espacio para dar sensación de abundancia. Además en el fondo del cuadro deja una puerta entreabierta a otra estancia que también parece estar llena de obras, enfatizando así la grandeza de la colección del archiduque.

La disposición de los cuadros tampoco era la habitual en la época. En muchos casos la colocación es claramente forzada fruto del deseo de mostrar al espectador sus mejores pinturas en su máximo esplendor.

Este tipo de obras surgen de forma paralela al auge del coleccionismo de la burguesía y aristocracia de Flandes, que pretenden demostrar un gusto y refinamiento personal y social a través de este tipo de cuadros, que en muchos casos han servido de exhaustivos catálogos para “reconstruir” las verdaderas colecciones reales de la época.

Entre las obras destacan cuadros de los grandes maestros de la pintura: Tiziano, Tintoretto, Veronés, Giorgione, Antonello da Messina y Rubens, así como esculturas como la de Jerónimo Duquesnoy “El Joven”, un Ganímedes que sostiene la mesa situada delante del autorretrato del pintor.

Teniers era el pintor de corte del archiduque y su consejero artístico a la hora de adquirir obras de arte y conservador de la galería del propio Leopoldo Guillermo, por lo que era un gran conocedor de todas las obras que atesoraba, lo que le permitió hacer esta y otras obras similares con todo lujo de detalles.