Jan Hus
Ladislav Saloun. 1915. Staromestska namesti. Praga
Foto: Wikimmedia

En el centro de la plaza más concurrida de Praga, Staromestska Namesti, más conocida como plaza vieja, nos encontramos un impresionante conjunto escultórico que representa al líder reformista checo Jan Hus, principal precursor de la reforma protestante que impulsó Martin Lutero.

Para los checos es un héroe nacional. Cada 6 de julio se conmemora su muerte en la hoguera y se celebra la fecha como una alegoría frente a la opresión católica a la que fueron sometidos los territorios de Moravia y Bohemia.

Republica checa
Detalle de los ciudadanos de Praga

El conjunto escultórico es obra de Ladislav Saloun, quién trabajó en el entre 1903 y 1915, año en que se conmemoró el 500 aniversario de su muerte.

Destaca la figura del propio Jan Hus mirando hacia la Iglesia Nuestra Señora de Tyn, que preside la plaza, y que fue el principal templo husita de su época. Está rodeado por numerosas figuras, unas representan a guerreros y las otras al pueblo checo obligado a abandonar el país en 1620 tras la derrota de los protestantes a manos de los católicos.

En la base del conjunto escultórico dos inscripciones agregadas con posterioridad a la inauguración de la obra, en 1918, rezan así: “Amense los unos a los otros y deseen la verdad para todos” y “Yo creo que los truenos de la ira cesarán y que el control de tus asuntos volverá a tus manos, pueblo checo”.

El conjunto escultórico es de bronce sobre basamento de piedra que destaca en un lateral de la concurrida plaza de la capital Checa.

El grupo escultórico está diseñado siguiendo los presupuestos estéticos del Art Nouveau que triunfó en la Praga del cambio de siglo, y en parte por ciertos recursos expresivos que recuerdan a la estatuaria de Auguste Rodin en las texturas y expresiones faciales de los personajes representados.

Los husitas fueron los seguidores de Jan Hus tras su muerte, aprovechando la grave crisis de identidad que sufría en ese momento la iglesia católica de Occidente, que un siglo después vería producirse un profundo cisma en su seno, y cuyo germen estuvo en los excesos y riquezas de la iglesia, así como por la inmoralidad de un clero cuya conducta estaba alejada del mensaje evangélico.

Los husitas se dividían en dos facciones, la mas radical de las cuales, los Taboristas, perviven en la actualidad fusionados con otras corrientes foráneas y una corriente moderada, los Utraquistas, que reconocen a la Iglesia Checa y a sus especificidades litúrgicas.