Work
Ford Madox Brown. 1865. Óleo sobre lienzo. 137 x 198. Manchester Art Gallery. Manchester
Foto: Wikimmedia

Este lienzo pintado en 1865 es considerada la mejor obra del pintor prerrafaelita inglés Ford Madox Brown.

El objetivo del cuadro, iniciado en 1852, no fue otro que el de retratar el sistema social de la Inglaterra victoriana, especialmente las transformaciones relativas a la transición de la sociedad rural a la urbana.

Ford Madox Brown nos retrata a un grupo de trabajadores –que nos sitúa en el centro de la pintura- construyendo un sistema de túneles subterráneos que se han identificado con la extensión del sistema de alcantarillado de Londres.

A ambos lados de los trabajadores representa a las clases ociosas de la sociedad: aristócratas a caballo, burguesas paseando bajo sus sombrillas o intelectuales charlando apoyados en una valla mientras observan a los trabajadores realizar su cometido.

Sabemos el lugar donde se desarrolla la escena porque el propio pintor la documentó ampliamente y la representó tal cual era en 1852 cuando recibió el encargo. Se trata de la calle del Brezo de Hampstead, en Londres.

Hampstead era en aquella época una de las zonas de expansión más lujosas y ricas de las afueras de Londres, por lo que los trabajos de alcantarillado y servicios se hicieron con rapidez con objeto de modernizar al máximo la zona.

La composición de la obra, un tanto pintoresca, recuerda a la tradición artística de John Constable, mientras que el contenido satírico y crítico de la sociedad nos remite a William Hogarth y su ácida visión de la sociedad inglesa del siglo XVIII, con su gran concentración de detalles contrapuestos en el lienzo.

En el centro del cuadro tenemos a tres trabajadores removiendo tierra con sus palas (de uno de ellos apenas vemos la pala que emerge del agujero del suelo). A su derecha otros peones hacen el mortero de cal que les servirá como argamasa para unir los ladrillos que porta otro trabajador hacia el agujero.

A la derecha de los trabajadores dos personajes destacan: por un lado el bebedor de cerveza –que apura su jarra- y el vendedor de cerveza anunciando la venta de esta bebida a los sedientos trabajadores.

En primer plano vemos unos niños harapientos cuidados por el mayor de los hermanos, que lleva en brazos a un bebe, al tiempo que intenta reprender a uno de sus hermanos que intenta jugar con la carretilla. Son el estrato más bajo de la sociedad y por eso los coloca en la parte inferior.

A la derecha del cuadro dos intelectuales observan la escena. Se trata de Thomas Carlyle –izquierda- y Frederick Maurice.

La estructura de la obra trata de simbolizar dos formas de concebir el trabajo y en general la vida. En la parte de la derecha un ambiente rural, relajado y despejado frente al mundo urbano en el lado izquierdo, en el que la aglomeración y concentración de figuras es el factor dominante.