Mantegna
Andrea Mantegna. h. 1480. Óleo sobre lienzo. 68 x 81. Pinacoteca Brera. Milán
Foto: toffa

Esta obra de Andrea Mantegna, también conocida como Lamentación sobre Cristo muerto es una de las obras más importantes del quattrocento italiano por su aportación a las nuevas teorías de la perspectiva.

Conservado en la Pinacoteca Brera de Milán es una de las obras más importantes y conocidas del artista por la novedosa perspectiva que nos presenta de una imagen: el cristo muerto, que tradicionalmente se habría representado de perfil.

La posición del cristo tendido sobre su lápida, y casi perpendicular al espectador, en un violento escorzo mezclado con una luminosidad muy expresiva a base de contrastes de luz componen una escena en la que predominan los sentimientos de lástima y desolación por la pérdida del hijo de Dios.

Además de la perspectiva y el violento escorzo es la propia representación lo más innovador y transgresor de la obra es la propia imagen de cristo como un cadáver humano sin vida, a lo que contribuye el color del sudario, de un blanco muy parecido al de la propia piel del cristo muerto.

Mantegna sorprendió con esta magnífica proyección geométrica basada en la aplicación de leyes matemáticas, en la que un punto de fuga central le sirve para componer el escorzo de un cuerpo cuya anatomía sigue el canon clásico del renacimiento.

Destacan en primer plano los pies de Cristo y las manos en las que se adivinan las heridas de los clavos de la cruz.

Llorando la muerte de Cristo vemos a la Virgen María, San Juan Evangelista y una tercera figura, identificada con María Magdalena.

Estas figuras cuyos rostros resultan excesivamente grandes es posible que fueran añadidos posteriormente a la obra por otro artista, ya que ni la factura de las figuras ni la integración en la composición parecen corresponderse con como las habría resuelto el propio Mantegna.