Caspar Daid Friedrich
Caspar David Friedrich. 1809 110 x 171. Óleo sobre lienzo. Staatliche Museen, Berlín
Foto: wikimmedia

Conocido también como “Abadía en un bosque”, en alemán Abtei im Eichwald, es una de las primeras obras de Caspar David Friedrich, el genio alemán del romanticismo.

No estamos ante un paisaje real. Es una vista imaginada por el arista con la que pretende trascender los meros elementos representados en el cuadro, por más que éstos sean representados con gran detalle y realismo.

Como se verá en muchas obras de época romántica el artista se sirve de una ruina. Las ruinas de edificios de estilos medievales son recurrentes en las obras románticas. 

En este cuadro se ven robles rodeando las ruinas de una abadía gótica. Friedrich se inspiró como en tantas ocasiones en las ruinas de la iglesia de Eldena, cerca de donde nació el artista, aunque añade elementos como el crucifijo del primer plano o las sepulturas de delante del ventanal del único trozo de muro que permanece en pie.

Una comitiva de monjes se acercan hacia las ruinas portando lo que se ha interpretado como un féretro que llevan a la abadía, con lo que introduce el tema de la muerte en la obra, recurrente a lo largo de toda la producción del artista.

La luz del cuadro es muy evocadora y la compuso el artista diferenciando dos ambientes: la parte inferior, gris y sombría, y la parte superior con un cielo amarillo en el que se recortan los sinuosos -y siniestros- robles y el ventanal del muro. Una espesa niebla horizontal divide ambas partes.

La religiosidad del pintor (era luterano) es otro tema que introduce en el cuadro y que algunos estudiosos han querido ver como un símbolo de esperanza en el Más Allá a través de la religión. De los robles paganos del cementerio emerge la abadía dejando atrás la oscuridad y la muerte del mundo terrenal para acceder al cielo.

Para otros autores tiene una interpretación política en la que las ruinas medievales emergen por encima del robledal que simboliza el glorioso pasado alemán y que recupera como un símbolo patriótico fruto de la reacción a la ocupación francesa de Napoleón en tierras germanas.

Esta obra huye en todo momento de la representación naturalista de un entorno natural real y busca plasmar un estado de ánimo, el alma y los sentimientos que el autor plasma en todos los cuadros que pintó a lo largo de su carrera.