Díptico de Melún
Jean Fouquet. 1450. óleo sobre tabla. 91 x 81. Real Museo de Bellas Artes de Amberes, Amberes
Foto: Wikimmedia

Este cuadro es la tabla derecha del conocido Díptico de Melun, obra maestra del mejor pintor francés del protorrenacimiento, Jean Fouquet.

Tabla izquierda del diptico de Melun
Tabla izquierda del diptico de Melun

Actualmente se expone en el Museo de Bellas Artes de Amberes, aunque originalmente fue encargada para una capilla funeraria en la Catedral de Melun. La taba de la izquierda se expone en la Gemäldegalerie de Berlín. Un tondo con un autorretrato del artista que se conserva en el Museo del Louvre completaria el conjunto que fue dividido durante la Revolución Francesa.

Fouquet representa a la virgen como una mujer burguesa muy elegante y atractiva de piel blanca y pelo rubio, ataviada con una corona de perlas y piedras preciosas. Viste una capa de armiño y un traje de seda gris.

La virgen está sentada en un trono y muestra el pecho izquierdo -completamente esférico- resultando una imagen que la hace parecer una nodriza, en lugar de representar a la Virgen de forma tradicional, en lo que se ha interpretado como una imagen de la Virgen como nodriza de la humanidad. Sobre su pierna izquierda se sienta el niño Jesús desnudo.

Rodeando el trono en el que está sentada la Virgen pintó nueve ángeles diferenciados por el color en función de si son querubines -azules- o serafines -rojos- que según los estudiosos aprendió de su estancia en Italia con Fra Angélico.

Según dicen los estudiosos la imagen de la virgen se corresponde con la Agnés Sorel, amante del comitente que aparece en la tabla de la izquierda del díptico –Etienne Chevalier– y del propio Rey de Francia Carlos VII.

Dìptico de MelunLa tabla derecha, muy idealizada e irreal, contrasta con la de la izquierda, mucho más realista y veraz. El conjunto pretendía demostrar la fe del comitente hacia la Virgen, ante la que se postra de la mano del santo que le acompaña (San Esteban).

Más allá de la evidente belleza del conjunto es interesante destacar la mezcla entre el carácter sagrado de la obra y el aspecto profano de la imagen de la virgen, que más que la nodriza de la humanidad parece estar representada como la nodriza del propio comitente o del rey de Francia, del que Agnes Sorel, la modelo que representa en la figura de la virgen, fue la amante oficial.

Además tenemos la contraposición de ambas tablas, que representan el cambio que se estaba dando en el mundo de las artes desde la pintura del gótico internacional hacia el renacimiento con la influencia evidente de los logros de los primitivos flamencos.

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Programa “Mirar un cuadro”: El díptico de Melún