reforma cine doré
Santiago Lagunas. Fermín Aguayo y Eloy Giménez Laguardia. 1947.
Foto: gran enciclopedia aragonesa

El cine dorado de Zaragoza no es uno más de los cientos de establecimientos de exhibición cinematográfica que podemos rastrear en cualquier ciudad del mundo.

Este cine es uno de esos establecimientos que por cualquier motivo fue objeto de numerosas reformas y modificaciones drásticas. Una de ellas, la más importante artísticamente, fue acometida por Santiago Lagunas y otros miembros del Grupo Pórtico como Fermín Aguayo, Eloy Laguardia o Alberto Duce.

La reforma de el cine dorado, establecimiento que comenzó su andadura llamandose cine Doré, fue el soporte en el que este grupo de artistas desplegó toda su creatividad y capacidad artística con pinturas por techos y paredes, en las que dejaron evidentes todos los elementos estéticos de un grupo inspirado en la pintura de los grandes de la vanguardia europea de postguerra, como Paul Klee o Picasso.

La decoración más destacada se localizaba en el vestíbulo, donde los murales despliegan un juego colorista entre el techo y las paredes que se complementan con elementos geométricos de fuertes colores.

A los murales pictóricos se le unieron elementos escultóricos y cerámicas de colores que complementaban a las pinturas y que completaban el extenso y variado catálogo de elementos artísticos de esta reforma.

En las paredes y techos ubicaron lienzos de formas caprichosas llenos de circunferencias de colores rojos y azules que contrastan con triángulos verdes y amarillos. Fueron estos juegos de colores y formas los que generaron unos ritmos dinámicos que desconcertaban a todos los que acudían a ver una película.

Frente a la opulencia y recargamiento del vestíbulo en la sala de proyección había muchos menos elementos decorativos para evitar que los espectadores se distrajeran, acostumbrados como estaban a que estos espacios fueran oscuros y sin decoración.

En la sala habíaa algunos elementos aislados e inconexos que no fueron entendidos por la sociedad de la época, a la que no le gustó la extravagancia y el atrevimiento que demostraron este grupo de artistas en la decoración de este desaparecido cine de Zaragoza.

En 1967 fue remodelado completamente y se eliminaron todos los elementos decorativos de Santiago Lagunas y sus compañeros del grupo pórtico, que hoy apenas podemos conocer por los documentos gráficos que se conservan de la época.