Allee von Middelharnis
Meindert Hobbema. 1689. Óleo sobre lienzo. 104 x 141. National Gallery de Londres
Foto: Wikimmedia

Este paisaje de Meindert Hobbema, también conocido como “domingo por la tarde en la avenida middleharnis”, es uno de los paisajes más conocidos del pintor, una de las figuras más importantes del paisajismo barroco en los Paises Bajos.

Hobbema es uno de los representantes del desarrollo del paisaje que tuvo lugar en holanda durante todo el siglo XVII, en el que el artista destaca de sus coetáneos por dotar a sus obras de una serenidad y un lirismo característicos.

Vivía en una pequeña población de la frontera holandesa con Westfalia, en un ambiente rural y campestre que el pintor percibía con una sensibilidad y afán detallista que le permitieron representar la naturaleza con un realismo desconocido hasta ese momento

En sus representaciones es muy sutil, dejando que un mínimo rayo de luz ilumine ciertas zonas y deje en penumbra las adyacentes, lo que en caso de arroyos o corrientes de agua genera unos brillos y destellos que dan una enorme sensación de realismo.

Su interés se centraba especialmente en el paisaje y la representación de la naturaleza. Las personas y animales de sus cuadros a menudo fueron pintados por algunos colaboradores suyos, como Adriaen van de Velde, Jan Lingelbach o Abraham Storck.

Sus paisajes rurales y “salvajes” con todos elementos tan característicos como molinos o casas rurales, recuerda al paisajismo John Constable.

La obra representa la aldea costera de Middelharnis, en el oeste de Holanda. Como en muchos de estos paisajes el elemento más característico es la línea de horizonte, situada a un nivel muy bajo del fondo del cuadro, destacando la horizontalidad del cuadro que permite centrar la atención en la representación del cielo.

En el camino que conduce al pueblo de Middleharnis distinguimos la figura de una muchacha que pasea un perro, hacia donde parecen dirigirse los dos hombres que avanzan por el camino que conduce directamente a la avenida principal.

El camino con los árboles en el borde generan una vereda que marca la perspectiva del cuadro, anticipando tanto por la composición como por el realismo a pintores como Sisley y Pissarro.