La barque pendant l'Indonation
Alfred Sisley. 1876. Óleo sobre lienzo. 50 x 61. Musée d’Orsay. París
Foto: wikimmedia

Esta obra forma parte de una serie de seis cuadros que pintó Alfred Sisley durante la inundación por el desbordamiento del rio Sena que tuvo lugar en Port Marly, donde el pintor tenía su residencia, en 1876.

Estas inundaciones supusieron para Sisley una oportunidad de pintar uno de los elementos que más le obsesionaron durante su obra: el agua y como los destellos de luz reflejada en ella influían en los demás elementos representados en la obra.

Alfred Sisley
Foto: arteespana

Sisley fue junto a Monet uno de los impresionistas más puros y que mejor supieron plasmar los matices cromáticos de los distintos momentos de luz de un día y de la influencia de factores meteorológicos como brumas, nieblas o el reflejo de la nieve en una mañana anticiclónica.

Su exclusiva dedicación al paisaje la plasmó en su obsesión por el paisaje fluvial y la influencia de los reflejos del agua, no sólo en los objetos circundantes, sino también en el medio humano de los alrededores.

Esta serie destaca en buena medida porque el ser humano es en parte protagonista de estos paisajes. A menudo se habían representado paisajes de inundaciones, pero nunca hasta ahora se había representado la influencia de estas circunstancias en un medio habitado.

Las dos versiones con la barca delante de la tienda del comerciante de vinos de la Rue de París se conservan en el Musée d’Orsay. Destaca también la versión de la colección Carmen Thyssen Bornemisza, en la que puede verse como la localidad ya casi ha vuelto a la normalidad tras la inundación.

Todas las versiones comparten una composición y diseño de la superficie pictórica similar: a la izquierda del cuadro edificios y a la derecha el campo. Sisley divide el lienzo en dos partes para representar cómo afectaba la inundación al hábitat humano por un lado y al natural por otro.

Sisley en ningún momento añade nada a la composición que incida en tragedias humanas ni catástrofes.

La violencia de estas crecidas nos hacen pensar que las escenas son completamente imaginadas por el artista, ya que no vemos realmente ninguno de los devastadores efectos que tenían estas avenidas en las poblaciones por las que discurría el río Sena en la época. Al contrario, Sisley representó a los hombres sobre la barca, más que en una escena de rescate y salvaguarda de enseres personales, en una escena de esparcimiento y paseo por un lago, con un aspecto que recuerda a los gondoleros venecianos.

Aunque Sisley nunca alcanzó gran renombre en su época y murió en la misma pobreza en la que vivió toda su vida ya que sus cuadros no fueron apreciados hasta casi el momento de su muerte. Afortunadamente el tiempo fue poniendo las cosas en su sitio y hoy es considerado como uno de los mejores y más puros pintores impresionistas de su tiempo.