Esta tabla forma parte del conjunto que componía un retablo dedicado a San Pedro Mártir de Verona encargado para el Monasterio de Santo Tomás de Ávila al pintor español del renacimiento Pedro Berruguete.

Pedro Berruguete es uno de esos pintores del renacimiento español que tras una formación inicial en Castilla viajó a Italia, concretamente a la corte de Urbino -donde se le conocía como «Pietro Spagnuolo pittore»-, para conocer los avances que se estaban dando allí en el campo de las artes.

San Pedro Mártir
Pedro Berruguete
Foto: Museo del Prado

En estas tablas se hace evidente lo que aprendió en Italia, especialmente las relativas a la perspectiva y la composición, utilizando fondos arquitectónicos como referencia para construir estos espacios virtuales, o la utilización de fondos de paisajes como referencia visual para separar planos.

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También se aprecian aspectos del dibujo y el color que seguro que aprendió en Italia, especialmente del dibujo, predominante en su obra y que dominaba a la perfección.

A pesar de los elementos de manifiesta modernidad aprendidos durante su viaje a Italia, quedan evidentes algunos elementos de la pintura de tradición gótica que tanto gustaba en España, y que queda evidente en la utilización de fondos dorados y composiciones con figuras de aspecto más monumental como se pintaban en el gótico.

El retablo estaba dedicado a San Pedro Mártir de Verona, un fraile dominico de origen italiano que desempeñó una importante labor como inquisidor.

Y fue precisamente su relevancia en la lucha contra los herejes la que acabó con su vida.

Cuenta la historia que el Papa Inocencio IV requirió su presencia en Milán para actuar en una causa abierta contra unos herejes. Uno de los acusados aprovechó el viaje del monje desde Como hasta Milán el 6 de abril de 1252 para camuflarse entre cazadores y por sorpresa asesinar al fraile que iba acompañado por otro monje llamado Domingo.

El hereje le clavó un puñal en el pecho después de haberle atravesado la cabeza con una espada, que es el elemento iconográfico con el que se le suele representar y que nos permite identificarlo con facilidad.