Martirio de San Bartolomé
José de Ribera. 1639. Óleo sonbre lienzo. 234 x 234. Museo del Prado. Madrid
Foto: wikimmedia

Estamos ante una de las mejores obras de José Ribera. Pintado por encargo del rey Felipe IV fue durante mucho tiempo conocido como el tormento de San Bartolomé, pero la ausencia del elemento iconográfico que lo identifica normalmente, el cuchillo con el que fue desollado, terminó por identificar al mártir como San Felipe.

La escena nos muestra la preparación del santo para su martirio: fue crucificado, pero no clavado en la cruz como Jesucristo, sino amarrado a la misma con cuerdas.

El cuadro destaca por la representación anatómica del mártir, en la que Ribera dejó muestras de su dominio de la técnica del claroscuro y del uso de la luz para componer volúmenes.

Al tratarse de una obra de madurez es menos “caravagista”, lo que se aprecia en la mayor luminosidad que le dio a las distintas partes del cuadro y al colorido de influencia veneciana.

Ribera representa a San Felipe desnudo y atado al travesaño en el momento exacto de ser subido por tres sayones, ante un grupo de infieles.

El rostro de San Felipe es de un dramatismo muy barroco, conmoviendo al espectador al representar con gran crudeza el sufrimiento en su doble vertiente, la física con el dolor de su martirio y la psíquica por la resignación ante su destino a causa de su fe.

Dentro del dramatismo de la escena destacan los grupos de personas que observan la escena a ambos lados. El grupo de la derecha parece comentar la escena, mientras que los de la izquierda unos parecen estar ajenos a la escena y una mujer con un niño en sus brazos mira directamente al espectador, sirviendo la ternura de la escena como contrapunto con la figura del santo.

Otro de los elementos destacados de la obra es la composición, muy cuidada y pensada por Ribera, que incluye numerosas diagonales y un escorzo muy acusado en la figura del santo, realizada con todo lujo de detalles y un realismo en su rostro que hace pensar que se tratara de alguien cercano al propio artista.