La pedrera
Antonio Gaudí. 1910. Passeig de Grácia. Barcelona
Foto: tilo 2005

También conocida como Casa Milá es una de las obras de madurez de Antonio Gaudí, lo que hará que encontremos en ella gran parte de las características que definen su particular y especial concepción de la arquitectura.

Patio interior de la Pedrera
Foto: _bianconero

La obra fue encargada a Gaudí por el matrimonio de Pere Milá i Camps y Roser Segimon i Artells, que entusiasmados por la Casa Batlló, en el espacio exacto que anteriormente dividía la ciudad de Barcelona y la villa de Gracia.

La Pedrera es un edificio civil que diseñó Gaudí como vivienda en una unidad de urbanización de las que planeó Ildefonso Cerdá para el ensanche de Barcelona. Estas unidades de urbanización constan de solares cuadrangulares con las esquinas en chaflán, que aprovechó Gaudí para concebir un edificio en el que apenas encontramos una línea recta.

En un principio fue un edificio destinado a vivienda de burgueses de cierta posición económica , interesada por mostrar, a través del lugar en el que viven, la modernidad y su supremacía económia.

El Modernismo de Gaudí se convierte en la época en el símbolo del poder económico por excelencia de la incipiente burguesía industrial de la Barcelona de principios del siglo XX, que cansada de la vulgaridad en la que había caído la sociedad con la estandarización derivada de la industrialización, demandaba edificios ostentosos en los que la decoración con elementos artesanales como la forja o la cerámica les dieran una significación y una distinción propia de su clase.

Chimeneas en la Pedrera
Foto: Arian Zewergs

Sin embargo, y a pesar de su aparente rechazo por lo que ha traído la industrialización, Gaudí se sirve de las nuevas posibilidades que ha traído ésta a la arquitectura para concebir espacios más grandes y con configuraciones diferentes a las tradicionales, basadas en habitaciones rectangulares.

El edificio consta de un bloque de seis plantas organizadas en torno a dos patios interiores que al exterior se integran gracias a una fachada que integra ambos edificios gracias a una serie de ondulaciones que otorgan cierto ritmo a la fachada y oberturas para facilitar la iluminación de los espacios interiores.

Características e icónicas son las chimeneas que se encuentran en la azotea y que tienen una forma antropomorfa al representar a una especie de guerreros cuyas cabezas se protegen por yelmos, cuyos orificios para los ojos sirven como elementos para evacuar el humo.

El gusto por la línea curva y la asimetria, así como el uso de técnicas tradicionales en la decoración como el azulejo y la forja, le sirven al arquitecto para alejarse del medievalismo que caracterizó a sus primeras obras.