Jugadores de naipes
Paul Cézanne. 1895. Óleo sobre lienzo. 48 x 57. Musée D’Orsay. París
Foto: Wikimmedia

Este cuadro de Cézanne es además de una de sus mejores obras la última de una serie de cinco cuadros que se hizo famosa porque una de ellas alcanzó el máximo precio que se ha pagado por una obra de arte en una subasta: 250 millones de dólares.

La serie es una obra de madurez del artista, en la que se aprecia el gusto del pintor por representar personajes de volúmenes rotundos en espacios que parecen decorados teatrales.

En la secuencia de obras de la seire vemos como Cézanne va simplificando la obra hasta reducirla a la mínima expresión de figuras, con el número básico que necesitaba para representar a dos personas jugando a las cartas.

Para conseguir focalizar al máximo la atención del espectador en los jugadores de cartas, Cézanne distorsiona la perspectiva de la obra y se sirve de la botella de vino para reflejar la luz e iluminar a los personajes.

Aunque parece una escena anecdótica, en este caso representa a campesinos de Aix y a un personaje conocido: Vallier, el jardinero de la finc de su padre en Jas de Bouffan.

El colorido del cuadro está basado en tres colores: azul, amarillo y rojo que redundan en la austeridad formal del cuadro, que deja evidente en las pinceladas con las que representaba un reflejo, una sombra, el bigote o un ojo de uno de los hombres.

El hombre de la izquierda viste una chaqueta de tonalidades grises y amarillentas similares a la tonalidad del pantalón de su contrincante.

Cézanne representa a los dos personajes concentrados en su partida de cartas, con los codos apoyados sobre la mesa, más allá de la que se adivina una ventana con un paisaje al fondo de la habitación. Es en el fondo de la habitación donde Cézanne utilizó un colorido con abundantes tonos rojizos que hacen juego con el mantel y la mesa.

Aunque inicialmente Cézanne se iniciara en el impresionismo su pintura evolucionó hacia presupuestos pictóricos cercanos al cubismo, con la supremacía de las formas sobre los colores y por la simplificación máxima de los efectos de luz, que como en el caso del reflejo de la botella de vino se limitan a una pincelada continua.

 

 

 

Serie de los Jugadores de cartas de Cézanne
Fotos: Wikipedia