Pharaoh Menhaure triad
Tríada de Micerinos. 2514-2486 a.c. IV Dinastía. Necrópolis de Giza
Fotografía: Wikimmedia

Micerinos es el faraon que hizo la más pequeñas de las tres pirámides que encontramos en la necrópolis de Giza en El Cairo. Aunque su pirámide no pueda competir en grandiosidad con las de su padre, Kefrén, o su abuelo Keops, esta escultura que nos ha legado es uno de los conjuntos escultóricos más importantes y mejor conservados de la IV dinastía.

Encontrada en el interior del templo funerario anejo a su pirámide, representa al faraón flanqueado por dos figuras femeninas: las representaciones de la diosa Hathor y Bat, la divinidad del nomo de Cinópolis.

La estela se talló en una piedra en forma de L, de la que se aprovechó la parte vertical para esculpir en ella las figuras que vemos: el faraon Micerinos ataviado con la corona blanca del alto Egipto, barba y una falda egipcia y las figuras femeninas vestidas con una túnica ajustada y con sus respectivos símbolos identificativos: cuernos de vaca y chacal respectivamente.

Respecto a la postura de las figuras habría que señalar que Micerinos y Hathor avanzan el pie izquierdo hacia adelante, mientras Bat se mantiene estática. Ambas figuras femeninas agarran el brazo del faraón que tienen más cerca de ellas.

Lo que hace a este conjunto excepcional es el detalle y el realismo de las figuras, con unos rostros refinados y con unos rasgos anatómicos que, pretendiendo ser lo más fieles posible, combinan frontalidad y realismo, dentro de la concepción estética propia de la idealización egipcia.

Además de la frontalidad del conjunto de figuras en altorrelieve hay otra característica que hace muy singular al conjunto y es la excelente proporción de las figuras en torno a un canon de medida que “divide” los 92,5 cm de altura del conjunto en 18 partes iguales a la medida de un puño, dos para la cabeza, diez entre los hombros y las rodillas y 6 para las piernas y los pies. El significado de la obra, como casi todo en el arte egipcio, tiene un significado religioso. El faraón Micerinos se muestra en el centro como la divinidad que en realidad es, y está flanqueado por Hathor como elemento para proteger al faraón y evitar su sufrimiento a su muerte, mientras Bat le sirve como símbolo de protección del territorio del alto Egipto.

Esta interrelación entre las figuras, formal y simbólica es el aspecto que hace destacar más esta obra, que puede considerarse realmente como un grupo escultórico, algo que hasta ese momento no se había dado en la estatuaria egipcia, que por su propia estética y concepción del arte, tenía tendencia a representar elementos de forma individualizada, sin concebirlo en ningún momento como una parte de un todo.