Escultura que representa a una loba amamantando a Rómulo y Remo
Siglo XI y XII – niños de 1471 obra de Pollaiuolo- Museos capitolinos Fuente de la fotografía: Wikipedia

La Loba Capitolina es también conocida con el nombre de Luperca, que es como se conocía a la loba que según la mitología amamantó y crió a Rómulo y Remo dando origen a la leyenda sobre la creación de la ciudad de Roma.

Muy controvertida respecto a su origen y datación, se trata de una figura de bronce de 75 cm de altura y 114 cm de longitud, que representa una loba en estado de amamantar a sus lobeznos, que en este caso se sustituyeron por sendas figuras de los niños Rómulo y Remo.

Las figuras de los niños sabemos que se añadieron en el siglo XV y están atribuidas al escultor renacentista Pollaiuolo. La figura de la loba sin embargo no ha estado siempre tan claro su origen ni datación.

Durante años se generalizó la idea de que era una obra etrusca, si bien los investigadores concluyeron hace pocos años que se trata de una obra de época medieval, como así lo demostraron las pruebas del carbono 14 a las que fue sometida. Los resultados fueron concluyentes. Se trataba de una obra de entre los siglos XI y XII d.c.

Más allá de las anécdotas sobre su datación nos parece destacable por ilustrar el mito de la fundación de Roma por parte de Rómulo y Remo.

Mitos y Leyendas

Según la mitología romana las trifurcas por hacerse con el trono de los hermanos Amulio y Numitor. Amulio encarceló a Numitor y mandó matar a todos los varones del reino, además de obligar a su sobrina Rea Silvia a hacerse Vestal y así no poder concebir ningún potencial sucesor al trono.

Pero Rea Silvia acababa de tener dos hijos del dios Marte, Rómulo y Remo. Al ser informado de esto Amulio ordenó que los ahogasen en el río. El cesto en el que fueron arrojados al río fue a parar a la orilla de un río de donde los recogió Luperca, que desde ese momento se encargaría de criarlos.

Años después fueron recogidos y criados por una familia de pastores que revelaron toda la historia de lo que sucedió en Alba Longa a los hermanos, que acudieron a liberar a Numitor.

Tras liberar Alba Longa partieron y decidieron fundar una ciudad. Rómulo quería llamarla Roma y edificarla sobre la colina de el Palatino, mientras Remo quería hacer lo propio en otra colina, el Aventino, y llamar a su ciudad Rémora.

Al final Rómulo mató a su hermano y edificó la ciudad eterna sobre el Palatino. Su dilatada e intensa historia quiso que se conviertiera en una urbe enorme (llegó a tener 1 millón de habitantes) y que se edificara sobre las 7 colinas, incluida el Aventino sobre la que quería fundarla su hermano asesinado.

Más allá de la leyenda de Roma estamos ante una escultura cuya iconografía es fácilmente atribuible a los etruscos, que tenían predilección por representar este tipo de fieras lactantes, la verdad es que siempre ha sido considerada como un símbolo de la fundación de la ciudad, como así lo atestiguan numerosos ejemplos del arte romano en los que se repite este tipo de representaciones.