Cuadro que representa la celebración de la epifanía en la holanda del siglo XVII
Jacob Jordaens, 1640. Óleo sobre lienzo. 156 × 210. Museos reales de Bellas Artes de Bélgica. Fotografía: Wikimmedia

Este cuadro cuyo título original es “De Konig drinkt” es una de las obras maestras del pintor del Barroco Jacob Jordaens, uno de los mejores exponentes de la pintura costumbrista flamenca del siglo XVII.

La pintura nos muestra una escena de interior que simula una fiesta en torno a una figura principal que por la corona y el título del cuadro podría parecernos que es un rey. Y nada más lejos de la realidad.

El tema del cuadro es un tema recurrente dentro de la pintura de carácter popular, del que incluso el propio artista hizo varias versiones diferentes. Se trata de la fiesta de la epifanía que se celebra el día 6 de enero. La fiesta que tenía lugar el día de los Reyes Magos consistía en reunirse para comer con toda la familia, incluidos los criados.

La gracia de la fiesta es que hay una persona que se erige en el rey de la fiesta, que es aquel que se encuentre una haba metida dentro de una torta que formaba parte de la comilona. El que encontraba el haba era coronado con una corona de papel y tenía la “suerte” de correr con todos los gastos del festín.

Para representar esta escena Jordaens elige al hombre de mayor edad y lo sitúa en el centro de la escena rodeado de sus supuesto “cortesanos” que celebran el día bebiendo y comiendo sin control. Jordaens sitúa a la gente en una composición muy abigarrada en posturas muy dinámicas y con diferentes actitudes.

El rey nos lo presenta como un hombre orondo y saciado por la comida en el momento de ofrecer un brindis que hace que los personajes levanten sus jarras -como el del escorzo del primer plano- al tiempo que vemos un gaitero detrás que sería el encargado de animar la fiesta con su música.

Encima de la figura del rey hay una cartela similar a las de los pies de los grandes cuadros de la época en la que se puede leer «In een vry gelach / Ist goet gast syn», que se traduciría como lo bueno que es detenerse en una posada gratuita.

Un hombre fuma en pipa, otro parece vomitar la bebida (abajo a la izquierda) y una mujer en la parte derecha se dispone a cambiar el pañal de su hijo en dirección al espectador, lo que da una idea de escena intimista y familiar.

En este tipo de obras Jordaens alcanzó un gran nivel expresivo, imperando en ellas un sentido tumultuoso, casi desordenado en la composición, que en este caso está presidido por la euforia y alegría de los asistentes a la reunión y que el pintor representa con gran detalle y de una forma muy personal que lo encumbrará como una de las personalidades pictóricas más importntes de la época, como Rubens o Van Dyck.