David Alfaro SiqueirosEste mural es una de las obras que mejor ilustran el compromiso político del muralista mexicano David Alfaro Siqueiros, que desarrolló un estilo personal de estética muy expresionista.

La obra se divide en dos partes segmentadas por los dos muros perpendiculares que le sirven de soporte para los 419 m² de pintura acrílica sobre lienzo y vidrio con técnicas mixtas que conforma el mural que puede contemplarse en el Museo Nacional de Historia de México.

El mural tiene dos partes diferenciadas. Una parte principal en el muro de mayor tamaño en el que representa numerosas figuras confluyendo hacia un espacio que queda en primer plano y una segunda parte de menor tamaño en la que representa al que fuera presidente de México, Porfirio Díaz.

La parte central representa cómo todos los estamentos de la sociedad mexicana: campesinos, mineros, clase trabajadora, etc. confluyen juntos hacia un espacio común: México. Un méxico unido que sólo podrá vencer al capitalismo y al imperialismo si caminan juntos hacia un espacio común que les une y que representa de forma excepcional con los personajes que en primer plano forcejean por hacerse con la bandera del país.

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El personaje de la derecha es el presidente de la empresa minera situada en Cananea (una de las principales regiiones mineras de Mexico), Cooper Co. En el forcejeo intenta arrebatar la bandera a Esteban Baca Calderón, fundador de la Unión Liberal Humanidad y líder de la Huelga de Cananea de 1906.

La marcha es pacífica porque está representada tras los disturbios que ocasionaron numerosas víctimas, todas ellas representadas en el cadáver que portan los que encabezan el grupo de mineros de la izquierda.

Porfirio díaz por SiqueirosEn la parte del mural de menor tamaño encontramos a Porfirio Díaz sentado en una silla pisando con un pie la constitución de 1857. El gobernante observa un espectáculo de mujeres bailando, momento que eligen sus asesores para aconsejarle.

En el extremo derecho una mujer con un vestido rojo fuego simbolizaría a la nación en llamas.

Un compendio de las causas, consecuencias y acontecimientos que David Alfaro Siqueiros supo representar con un estilo muy expresionista, aunque a excepción de los personajes que forcejean es mucho más contenido en la expresión de la violencia y el movimiento que incita la rebeldía y levantamiento de las clases sociales, en plena transformación y evolución en la época.

Para Siqueiros lo que importaba más era la colectividad, el sentimiento de pertenencia a una sociedad, cultura y tradición común, que debe ser el espacio hacia el que confluyan los intereses de todos los mexicanos, imprescindible para conquistar los derechos sociales que se reclamaban en aquella época, y que en algunos casos todavía se reclaman en el país americano.