También conocido como “cristo velato”, esta obra es considerada la obra maestra de Giuseppe Sanmartino y una de las creaciones escultóricas más logradas de la historia del arte.

Pertenece a una tradición escultórica que tuvo mucha fama en Italia durante el siglo XVIII y XIX y que generalmente están asociadas al ámbito y temáticas funerarias.

Giuseppe Sanmartino es uno de los mejores escultores italianos del siglo XVIII y una de las personalidades artísticas más importantes de Nápoles, donde desarrolló la mayor parte de su obra y donde podemos encontrar un Museo di San Martino

Esta obra realizada en 1753 en un bloque único de mármol de Carrara se encuentra en la capilla príncipesca de Santa Maria della Pietà, conocida como Capilla Sansevero o Pietatella.

La obra representa un cristo yacente apoyado sobre dos almohadas y con la corona de espinas y algunas herramientas que sirvieron para despojarle de ella en los pies de la cama. Todo el cuerpo de Cristo está velado por un finísimo sudario que permite adivinar la anatomía de la figura con gran detalle.

Detalle del Cristo VelatoEl rostro de Cristo transmite la calma y la paz que sucedieron a todo el sufrimiento en la cruz. Si nos fijamos en el velo adherido a sus costillas podremos darnos cuenta de que ha representado el momento de máxima exalación, sin aire dentro de su cuerpo, como en el momento del último suspiro antes de la muerte.

Sanmartino representa el brazo derecho estirado a lo largo del cuerpo mientras el izquierdo está flexionado como señalando las heridas provocadas por los clavos de las muñecas y los pies, o la lanza clavada sobre su costado.

Representa a Cristo con las rodillas ligeramente flexionadas como acomodando la posición para poder juntar los pies para que fueran clavados juntos.

La grandeza de la obras está en la delicada ejecución del paño o velo “transparente” marcando con gran detalle los rasgos anatómicos de Cristo del que se adivinan determinados huesos, músculos e incluso las venas, que se alternan con los delicados pliegues de la finísima tela que cubre la anatomía del cuerpo de Cristo.

Este tipo de obras son muy llamativas por la delicadeza del resultado y la finura y detalles de la ejecución en un material de la dureza del mármol. El efecto de paño transparente aplicado a la piedra es sorporendente, pero encontramos ejemplos que datan de algunos siglos antes del nacimiento de Jesucristo.

La escultura en mármol es una técnica extractiva, es decir, de un bloque pétreo se “extrae” material hasta conseguir la imagen que el artista ha pensado o diseñado, una forma de trabajar que sistematizó Miguel Ángel con el David, y que permite alcanzar estos resultados, algo que si la técnica de la escultura fuese aditiva en lugar de extractiva haría imposible conseguir el resultado obtenido por Giuseppe Sanmartino.