[av_dropcap2 color=”default” custom_bg=”#444444″]E[/av_dropcap2]sta pequeña construcción conocida como “pabellón chino” o “casa de té china” se encuentra en los jardines del palacio de Sansssouci, que Federico el Grande se hizo construir en Postdam, una pequeña población cercana a Berlín.

La construcción responde a una tendencia muy marcada en la época Rococó conocida como Chinoserie que mezcla elementos decorativos de inspiración rococó con otros tomados del arte oriental que se puso muy de moda en las cortes europeas del siglo XVIII, y del que éste ejemplo es considerado como el mejor de todos los que se han conservado hasta nuestros días.

Este palacio de verano representa el gusto del momento en el que se construyó, un momento en el que las cortes europeas se dedican a dilapidar fortunas en comprar objetos exóticos que lucir en los eventos sociales de la época.

Su arquitecto fue Johann Gottfried Büring, que por encargo de Federico el Grande construyó una casita de té similar a la de la Maison du Trefle del jardín del palacio del Duque de Lorena en Lunéville.

La construcción tiene planta trilobulada y estaría destinada a celebrar determinados eventos de carácter social. Estas construcciones servían para generalizar el gusto por este tipo de decoración que se dio entre la nobleza y aristocracia de la época, que destinaban importantes sumas de dinero en importar objetos de oriente y en construir edificios como este.

De entre todos los objetos codiciados por los nobles europeos de la época sin duda la porcelana china era el más demandado. Tanto en objetos como jarrones, biscuits, vajillas y otros objetos muebles, como en elementos decorativos aplicables a la arquitectura y decoración interior de espacios como el de este pequeño pabellón chino.

Los artesanos europeos adoptaron los motivos decorativos de estas piezas y los incorporaron masivamente como motivos ornamentales de la decoración de objetos muebles y de elementos decorativos arquitectónicos. Entre los motivos destacan los mandarines y damas despreocupadas en paisajes idílicos, flores, plantas y animales exóticos, parasoles, etc.

El pabellón planta en forma de trébol alrededor de un cuerpo cilíndrico cubierto con una cúpula sustentada por columnas doradas con forma de palmera.

Al exterior encontramos numerosas esculturas de doradas. Estas obras tienen un aire cómico y las hicieron sirviéndose como modelo de miembros y sirvientes de la corte y los representaron como músicos y bebedores de té recostados o un anciano sentado bajo un parasol que corona la edificación.

El interior está profusamente decorado con estucos, monos músicos, pinturas orientalizantes y sedas.