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Blog de historia del arte

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Artes decorativas

Pabellón de té de Sanssouci

[av_dropcap2 color=”default” custom_bg=”#444444″]E[/av_dropcap2]sta pequeña construcción conocida como “pabellón chino” o “casa de té china” se encuentra en los jardines del palacio de Sansssouci, que Federico el Grande se hizo construir en Postdam, una pequeña población cercana a Berlín.

La construcción responde a una tendencia muy marcada en la época Rococó conocida como Chinoserie que mezcla elementos decorativos de inspiración rococó con otros tomados del arte oriental que se puso muy de moda en las cortes europeas del siglo XVIII, y del que éste ejemplo es considerado como el mejor de todos los que se han conservado hasta nuestros días. Seguir leyendo “Pabellón de té de Sanssouci”

Sombrero ritual del Neues Museum de Berlín

Tras el parón con motivo de las vacaciones retomamos las píldoras de arte con una de las obras que tuvimos la oportunidad de contemplar en uno de nuestros viajes vacacionales.

Se trata de un sombrero ceremonial de oro datado en torno al siglo X a.c. y que se encuentra expuesto en el Neues Museum de Berlin. Seguir leyendo “Sombrero ritual del Neues Museum de Berlín”

Alegoría de Virgilio de Simone Martini

Esta obra del artista italiano Simone Martini y que puede verse en la Biblioteca Ambrosiana de Milán no es su mejor obra, ni tampoco la más conocida.

Se trata de un raro ejemplo de su producción artística en la que nos demuestra su capacidad técnica para ilustrar un códice, el Codex Virgilianus, que hizo por encargo de Petrarca. Seguir leyendo “Alegoría de Virgilio de Simone Martini”

Lirios de Ogata Korin

Lirios de Ogata Korin es una de las mejores obras de Ogata Korin, el pintor japonés del periodo RinpaEste biombo del pintor japonés Ogata Korin es una de sus obras más conocidas y un muy buen ejemplo de la pintura de la escuela Rinpa.

Criado en una familia adinerada aprendió los rudimentos de la pintura de mano de su padre, aunque pronto decidió dedicarse a dilapidar la fortuna familiar. Cuando se arruinó retoma la pintura en un taller de pintura de la escuela Kano, donde aprendió la técnica de la tinta china y la pintura tradicional japonesa.

Conforme alcanza la madurez abandona la pintura tradicional y desarrolla un estilo muy original y personal, que es el que le dio fama y por el que es reconocido. También destacó por sus lacas y diseños para decoración textil.

El biombo de los lirios se corresponde con sus inicios como pintor profesional, antes de su traslado a Edo en el año 1704.

Representa una serie de flores de lirio con una decoración bastante detallada y con una cierta tendencia hacia la abstracción que consigue gracias a una técnica que podríamos catalogar como impresionista, sólo que realizada algo menos de 200 años antes.

Además de su maestro Yamamoto Soken, miembro oficial de la escuela Kano, se sintió influenciado por los dos máximos representantes de la pintura japonesa del siglo XVIII: Tawaraya Sotatsu y Kano Yasunobu.

Si hay algo que caracteriza a las obras de Ogata Korin es un sentido decorativo muy marcado y una abstracción incipiente que parte de un profundo estudio de la naturaleza, características éstas que culminan en este biombo.

La trascendencia de Ogata Korin para el arte japonés radica en la fusión que hizo del estilo decorativo de principios del siglo XVII de Sotatsu con la de los maestros del periodo Muromachi dando como resultado al estilo de la llamada escuela Rinpa de la que Ogata Korin fue el creador y máximo exponente.

Este biombo se conserva en la Galería Nezu de Tokio, aunque se conservan otras versiones parecidas, como la del Museo Metropolitano de Nueva York, que en este caso incluye la representación esquemática de 8 puentes que hacen referencia a uno de los versos del Ise Monogatari.

 

quericotapas.com

El disco de Teodosio

Disco de plata repujada en el que se representa a Teodosio I repartiendo el eimpreio romano entre sus dos hijos varones: Honorio y Arcadio
Añ 393 d.c. 74 cm de diámetro Fotografía: Wikimmedia

Esta singular pieza de orfebrería es un objeto ceremonial de época tardoimperal romana que conmemora el reinado del emperador Teodosio I el Grande, el tercer emperador de origen hispano que gobernaría el Imperio Romano.

No se sabe a ciencia cierta si conmemora el décimo o el decimoquinto aniversario de su mandato (388 o 393), lo que podría afectar incluso a la identificación de la escena representada.

El misorium, como también se conoce a la pieza, es una bandeja de plata maciza de ley 0.976 con algunas partes sobredoradas. Tiene un diámetro de 74 cm y fue encontrado partido en dos mitades.

Se cree que formaba parte de un conjunto de objetos que incluiría entre otros objetos copas de plata y otros enseres que enviaba el emperador a las distintas provincias a modo de donum, motivo por el cual fue hayada en una excavación en Extremadura, al lado de Almendralejo.

Algunos autores piensan que podría tratarse de un Clípeus o escudo, lo que lo alejaría de su carácter sagrado a favor de otro de carácter militar, aunque en ambos casos destinado a glorificar la figura de Teodosio.

En el centro del disco se representó al emperador bajo una fachada monumental de orden corintio, bajo un arco que sostiene un frontón cuya decoración de estilo sirio nos avanzan el gusto por este tipo de representaciones que triunfaría en época bizantina.

El artista representó al emperador en el momento de hacer un nombramiento oficial. La identificación de los personajes que lo flanquean, y que se sitúan también bajo estructuras arquitectónicas, depende de la adscripción a una u otra cronología:

Si se trata de un objeto del 388, es decir conmemorando los 10 años de reinado, los personajes se identificarían con Valentiniano II y Arcadio, que son los co-emperadores. Pero si aceptamos como cronología válida el año 395, se trataría de sus hijos varones, Honorio y Arcadio, a quienes les repartió el imperio en dos partes: Imperio Romano de Oriente (Arcadio) y el Imperio Romano de Occidente (Honorio).

A lo largo del perímetro de la pieza encontramos una insripción que reza lo siguiente: “D N Theodosivs perpet Aug Ob Diem Felicissimvm X” y que se podría traducir como <<Teodosio nuestro Señor, Augusto perpetuo en el feliz día de sus quindecennalia>>

Teodosio fue emperador desde el 379 hasta el 395. Es el emperador que oficializa definitivamente el cristianismo como religión oficial del imperio y el último emperador de todo el territorio que ocupaba el imperio, tras la división del mismo a su muerte entre sus dos hijos.

Iconográficamente se identifica la imagen como la traditio legis con el emperador entronizado, que evolucionaría hacia los cristos en majestad de la iconografía bizantina.

La figura de Teodosio se representa de mayor tamaño, resaltando su importancia sobre los personajes que lo flanquean, y portando un rollo de papiro. Teodosio va ataviado con una túnica a la que se une una capa mediante una fíbula.

Los personajes que lo flanquean llevan en sus manos un cetro y un globo terráqueo uno y un globo terráqueo el otro. En la parte inferior central un personaje de menor tamaño recoge el volumen o rollo que le entrega Teodosio.

Sin duda una gran pieza para la arqueología romana en nuestro país y para el arte romano en general, del tercero de los emperadores de Roma que nacieron en Hispania.

Loba Capitolina

Escultura que representa a una loba amamantando a Rómulo y Remo
Siglo XI y XII – niños de 1471 obra de Pollaiuolo- Museos capitolinos Fuente de la fotografía: Wikipedia

La Loba Capitolina es también conocida con el nombre de Luperca, que es como se conocía a la loba que según la mitología amamantó y crió a Rómulo y Remo dando origen a la leyenda sobre la creación de la ciudad de Roma.

Muy controvertida respecto a su origen y datación, se trata de una figura de bronce de 75 cm de altura y 114 cm de longitud, que representa una loba en estado de amamantar a sus lobeznos, que en este caso se sustituyeron por sendas figuras de los niños Rómulo y Remo.

Las figuras de los niños sabemos que se añadieron en el siglo XV y están atribuidas al escultor renacentista Pollaiuolo. La figura de la loba sin embargo no ha estado siempre tan claro su origen ni datación.

Durante años se generalizó la idea de que era una obra etrusca, si bien los investigadores concluyeron hace pocos años que se trata de una obra de época medieval, como así lo demostraron las pruebas del carbono 14 a las que fue sometida. Los resultados fueron concluyentes. Se trataba de una obra de entre los siglos XI y XII d.c.

Más allá de las anécdotas sobre su datación nos parece destacable por ilustrar el mito de la fundación de Roma por parte de Rómulo y Remo.

Mitos y Leyendas

Según la mitología romana las trifurcas por hacerse con el trono de los hermanos Amulio y Numitor. Amulio encarceló a Numitor y mandó matar a todos los varones del reino, además de obligar a su sobrina Rea Silvia a hacerse Vestal y así no poder concebir ningún potencial sucesor al trono.

Pero Rea Silvia acababa de tener dos hijos del dios Marte, Rómulo y Remo. Al ser informado de esto Amulio ordenó que los ahogasen en el río. El cesto en el que fueron arrojados al río fue a parar a la orilla de un río de donde los recogió Luperca, que desde ese momento se encargaría de criarlos.

Años después fueron recogidos y criados por una familia de pastores que revelaron toda la historia de lo que sucedió en Alba Longa a los hermanos, que acudieron a liberar a Numitor.

Tras liberar Alba Longa partieron y decidieron fundar una ciudad. Rómulo quería llamarla Roma y edificarla sobre la colina de el Palatino, mientras Remo quería hacer lo propio en otra colina, el Aventino, y llamar a su ciudad Rémora.

Al final Rómulo mató a su hermano y edificó la ciudad eterna sobre el Palatino. Su dilatada e intensa historia quiso que se conviertiera en una urbe enorme (llegó a tener 1 millón de habitantes) y que se edificara sobre las 7 colinas, incluida el Aventino sobre la que quería fundarla su hermano asesinado.

Más allá de la leyenda de Roma estamos ante una escultura cuya iconografía es fácilmente atribuible a los etruscos, que tenían predilección por representar este tipo de fieras lactantes, la verdad es que siempre ha sido considerada como un símbolo de la fundación de la ciudad, como así lo atestiguan numerosos ejemplos del arte romano en los que se repite este tipo de representaciones.

La triada de Micerinos

Pharaoh Menhaure triad
Tríada de Micerinos. 2514-2486 a.c. IV Dinastía. Necrópolis de Giza
Fotografía: Wikimmedia

Micerinos es el faraon que hizo la más pequeñas de las tres pirámides que encontramos en la necrópolis de Giza en El Cairo. Aunque su pirámide no pueda competir en grandiosidad con las de su padre, Kefrén, o su abuelo Keops, esta escultura que nos ha legado es uno de los conjuntos escultóricos más importantes y mejor conservados de la IV dinastía.

Encontrada en el interior del templo funerario anejo a su pirámide, representa al faraón flanqueado por dos figuras femeninas: las representaciones de la diosa Hathor y Bat, la divinidad del nomo de Cinópolis.

La estela se talló en una piedra en forma de L, de la que se aprovechó la parte vertical para esculpir en ella las figuras que vemos: el faraon Micerinos ataviado con la corona blanca del alto Egipto, barba y una falda egipcia y las figuras femeninas vestidas con una túnica ajustada y con sus respectivos símbolos identificativos: cuernos de vaca y chacal respectivamente.

Respecto a la postura de las figuras habría que señalar que Micerinos y Hathor avanzan el pie izquierdo hacia adelante, mientras Bat se mantiene estática. Ambas figuras femeninas agarran el brazo del faraón que tienen más cerca de ellas.

Lo que hace a este conjunto excepcional es el detalle y el realismo de las figuras, con unos rostros refinados y con unos rasgos anatómicos que, pretendiendo ser lo más fieles posible, combinan frontalidad y realismo, dentro de la concepción estética propia de la idealización egipcia.

Además de la frontalidad del conjunto de figuras en altorrelieve hay otra característica que hace muy singular al conjunto y es la excelente proporción de las figuras en torno a un canon de medida que “divide” los 92,5 cm de altura del conjunto en 18 partes iguales a la medida de un puño, dos para la cabeza, diez entre los hombros y las rodillas y 6 para las piernas y los pies. El significado de la obra, como casi todo en el arte egipcio, tiene un significado religioso. El faraón Micerinos se muestra en el centro como la divinidad que en realidad es, y está flanqueado por Hathor como elemento para proteger al faraón y evitar su sufrimiento a su muerte, mientras Bat le sirve como símbolo de protección del territorio del alto Egipto.

Esta interrelación entre las figuras, formal y simbólica es el aspecto que hace destacar más esta obra, que puede considerarse realmente como un grupo escultórico, algo que hasta ese momento no se había dado en la estatuaria egipcia, que por su propia estética y concepción del arte, tenía tendencia a representar elementos de forma individualizada, sin concebirlo en ningún momento como una parte de un todo.

Mosaicos de San Apollinar el nuevo

Mosaicos de San Apollinar Nuevo
Mosaicos de San Apollinar. parte inferior. s. VI d.c. Ravenna
Foto: Wikimmedia

La basílica de San Apolinar el nuevo de Ravenna es uno de los templos de época ostrogoda que mejor se han conservado, aunque pocos años después tras la conquista de Ravenna por parte del imperio bizantino fue redecorada y convertida al culto católico, ya que originalmente estaba dedicada al arrianismo.

Sabemos que formaba parte del conjunto de construcciones palaciegas de Teodorico,  lo que motivó que cuando fue conquistada la ciudad se hicieran una serie de transformaciones en los edificios para adaptarlos al nuevo culto.

El cordero de dios
Escena de la vida de Cristo en San Apollinar Nuevo
Foto: Wikimmedia

La ortodoxia católica del imperio bizantino, especialmente del obispo Agnello, supuso una serie de transformaciones en el edificio para eliminar cualquier referencia a la época anterior, como una serie de escenas relacionadas con la religión arriana que fueron eliminadas u ocultadas.

En el caso de San Apollinar se conservaron los mosaicos del friso de nave central con escenas de la vida de Cristo, las procesiones de Santos y profetas y las vistas del palatium de Teodorico y el puerto de Classe.

La decoración de la nave central la podemos dividir en tres partes:

  • Superior. Con motivo alegórico en el que dos palomas flanquean recuadros con escenas de la vida de Cristo, que destacan por el gran detallismo de las mismas.
  • Central. Incluye mosaicos entre las ventanas con representaciones de santos y profetas.
  • Inferior. Esta parte destaca por ser la de mayor tamaño y la más compleja iconográficamente. En el lado derecho vemos una representación del Palacio de Teodorico y a continuación una procesión de santos mártires hacia una representación de Cristo entronizado. En el lado izquierdo una representación del puerto de Classe y a continuación una procesión de santas vírgenes que termina en una Theotokos a la que los tres reyes magos ofrecen sus presentes al niño, y que encabezan la comitiva.

Las procesiones de mártires y vírgenes evidencian algunos rasgos del arte propio del imperio Romano de Oriente, como la repetición de gestos, el preciosismo, la indumentaria, la bidimensionalidad, la frontalidad, los fondos dorados o el uso generalizado de elementos vegetales con fines ornamentales.

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